Colombia, que es privilegiado por su ubicación geográfica, variedad cultural, climas diversos, cuencas hidrográficas, recursos naturales, cuenta con un alto potencial para el desarrollo agrícola por eso es de vital importancia que deje su dependencia de los fertilizantes.

MERIDIANO REGIONAL entrevistó al ingeniero agrónomo payanes, Ary José Molano Rengifo, Vicepresidente de Desarrollo Tecnológico para Iberoamérica de los laboratorios americanos de Blue Planet, para que nos hablara, sobre la importancia de implementar tecnologías alternativas a los fertilizantes en la agricultura colombiana.

¿A qué tecnologías e innovaciones se refiere?

Yo hago parte de una empresa que está orientada a la innovación y a dar soluciones a muchos de los desafíos que existen en el planeta de tipo ambiental, sostenibilidad y a la salud humana. Nuestra organización lleva más de 34 años investigando sobre los bioinsumos y a su vez ha estado implementando medidas para restaurar ambientalmente sistemas productivos agrícolas, ambientales, agroindustriales y pecuarios en el mundo y en Colombia.

¿Qué son los bioinsumos, para qué sirven?

Los bioinsumos son un conjunto de bacterias promotoras del crecimiento vegetal , y se utilizan para la sostenibilidad de la producción de alimentos sanos y son una garantía para la seguridad alimentaria global; adicionalmente son una garantía para preservar, usar y mantener los recursos naturales suelo, agua y aire.

¿Qué hace la diferencia de este laboratorio, es segura esta tecnología?

Tenemos un adelanto tecnológico de más de 10 años con respecto a cualquier otro incluyendo a las multinacionales.Utilizamos bacterias de nivel 1, son naturales, puras y enteras para nuestras formulaciones, que no presentan riesgo para la seguridad vegetal, humana, animal.

¿Cuáles son los beneficios de utilizar los bioinsumos?

En cuanto al beneficio con respecto a las tecnologías de producción, hay que destacar el beneficio ambiental, por la protección que se dan al no contaminar con químicos los suelos, el agua y el aire. No afectamos el equilibrio y la biodiversidad de cada uno de los ecosistemas.

Un segundo beneficio es el bienestar socio económico de todos los productores rurales y de las empresas urbano-rurales dedicadas a la producción de alimentos, en razón que, con esta tecnología biológica, nosotros minimizamos y hasta eliminamos el uso de pesticidas de síntesis química. Lo que hace un ahorro en los costos de producción. Y como ya se dijo anteriormente, si aumentamos rendimientos productivos, entonces esa relación beneficio costo lo que va a permitir generar unos mejores ingresos económicos para los productores a unos menores costos que pueden ser invertidos para el desarrollo social.

¿Cuál han sido su experiencia en Colombia?

Muy agradable, se ha hecho presencia en 14 departamentos, como son Antioquia, Atlántico, Bolívar, Caldas, Cauca, Cundinamarca, Huila, Meta, Nariño, Quindío, Risaralda, Santander, Sucre y el Valle del Cauca. Y se han suscrito 5 convenios de cooperación técnica y científica con las universidades Gran Colombia, Nacional de Colombia, UNAD, Libre, UDES y el SENA Regional Santander y Cauca.

¿Cuáles regiones y proyectos son los más destacados?

En el sector industrial, la restauración de las aguas residuales de las plantas de tratamiento de Ricaurte (2016) y Funza (2021), en Cundinamarca.

En el pecuario, en la actividad avícola, fue el aumento del rendimiento productivo en pollos de engorde de la Granja Baranoa, en el Atlántico, en donde según la proyección se pueden obtener 58.000 kilogramos al año con el tratamiento probiótico de nuestra tecnología.

En el cultivo de la Caña de Azúcar en el Valle del Cauca se han realizado avances muy significativos, como en el Ingenio Providencia y con algunos proveedores de Rio Paila, donde ha habido aumento del periodo productivo, reducción del 50% de uso de fertilizantes de síntesis química, la humidicación de la materia orgánica residual y la reducción de la densidad de hierbas, evitando cada vez más el uso de herbicidas químicos.

¿Y cuál ha sido la acogida entre los caucanos?

Con el Programa SENA Emprende Rural -SER de la Regional Cauca, ejecutamos el establecimiento de parcelas demostrativas en los cultivos de piña en los municipios de Guachené, Puerto Tejada y Santander. Con la variedad de Café Geisha, de la Asociación ASOCAES, en el Tambo y un proyecto porcícola en El Rosario, en Cajibío.

¿Y los de mayor éxito?

En el Sector Industrial, en la Planta de Potabilización del Agua El Tablazo, se logró demostrar que mediante un proceso de bioaumentación se redujo más del 35% de los lodos orgánicos sin necesidad de ampliaciones en obra civil, ni aumentando la compra de equipos costosos para su disposición, demostrando que con esta nueva tecnología se tiene una alternativa de fácil implementación y resultados reales en el corto tiempo.

Y en la agricultura, el proyecto del SENA, produjo resultados significativos como el aumento del rendimiento productivo y calidad de la producción en piña. Mientras, que con el cultivo de caña se mostró la supresión de enfermedades endémicas que por décadas no habían tenido solución por la vía de los químicos.

Así pues, queda planteado para el mundo agrícola una alternativa seria y de vanguardia que genera resultados efectivos y sin en deterioro de la madre tierra.