Las comunidades Indígenas y afro del norte del departamento del Cauca, residentes en los municipios de Santander de Quilichao, Buenos Aires y Caldono, están en inminente riesgo de ser víctimas de vulneración a sus derechos por cuenta de los enfrentamientos entre la Segunda Marquetalia en asocio con el ELN y las disidencias de las FARC.
El Defensor del Pueblo dijo que “Hacemos un llamado a estos grupos armados ilegales par que detengan su accionar y dejen por fuera de sus confrontaciones a la población civil, especialmente a las comunidades indígenas y afro que allí habitan. Es momento de que los grupos armados ilegales les brinden a las comunidades de esta región del país verdaderos gestos de paz”.
De acuerdo al reporte del Sistema de Alertas Tempranas (SAT) de la Defensoría del Pueblo, las disidencias de las FARC, por medio de sus columnas móviles Dagoberto Ramos y Jaime Martínez, pretenden mantener el control de sus actividades ilegales y repeler la expansión de la también facción disidente Segunda Marquetalia que presuntamente estaría ingresando a estos territorios en alianza con el ELN.
El Defensor del Pueblo asevero que “nuestro sistema de Alertas Tempranas estableció una altísima probabilidad de ocurrencia de homicidios, desplazamientos masivos, confinamientos restricciones a la movilidad reclutamiento forzado y hostigamientos para el norte del departamento del Cauca”.
