A punto de colapsar se encuentra el sistema de salud del vecino departamento del Valle del Cauca, a raíz del aumento de pacientes con Covid-19 y el desabastecimiento de medicamentos requeridos para la atención de las personas en las Unidades de Cuidados Intensivos, UCI.
Al alto porcentaje de ocupación que actualmente tienen dichas instalaciones, que a nivel departamental llega en este momento al 92 por ciento, se suma el cierre de por los menos 110 camas UCI ante la falta de fármacos sedantes y relajantes musculares.
“Tengo que decirles que hay instantes en que no tengo ni una cama disponible, lo que estamos haciendo es movimiento de pacientes, los que están confirmados con covid se quedan en UCI, los que están sospechosos y no se confirmaron, los sacamos; las personas apenas mejoran su condición salen al siguiente proceso”, reveló la secretaria de Salud del Valle, María Cristina Lesmes.
Este escenario llevó a que las autoridades sanitarias de este departamento decidieran el pasado lunes suspender cirugías programadas y procedimientos diagnósticos que requieren sedación, desde este martes hasta el 4 de enero.
A raíz de esta situación, las autoridades pidieron a la ciudadanía extremar las medidas de autocuidado, hacer una “cuarentena voluntaria” y seguir las recomendaciones entregadas por las autoridades para evitar posibles contagios de Covid-19.
