Las comunidades indígenas de Inzá al oriente del departamento del Cauca, denunciaron un aumento de la violencia en esta zona, provocada por la presencia de grupos armados.
La denuncia la hizo la Asociación de Autoridades del Consejo Territorial de Pueblos Indígenas Juan Tama, que representa a ocho autoridades de la región.
Según el comunicado las comunidades han sido víctimas de actos de violencia que vulneran su autonomía física, cultural y territorial.
Hechos que afectan la seguridad
El incidente más reciente tuvo lugar el 7 de septiembre de 2024, cuando un grupo armado, presuntamente perteneciente al frente Dagoberto Ramos, irrumpió en el resguardo indígena de San Andrés de Pisimbalá, en el municipio de Inzá.
Los atacantes, vestidos con uniformes militares, ingresaron al centro poblado con el objetivo de sembrar el terror entre los comuneros.
Las autoridades indígenas, junto con la Guardia Indígena, actuaron rápidamente para proteger a la población y restablecer el orden, realizando acciones de control territorial en el área afectada.
Preocupa el robo de camionetas
Otro incidente preocupante ocurrió el 10 de septiembre de 2024, cuando las autoridades indígenas recuperaron varias camionetas retenidas por grupos armados en la vía que conecta Inzá con La Plata, Huila. Este operativo evitó que los vehículos los utilizaran para extorsionar a la población civil.
La Asociación de Autoridades del Consejo Territorial de Pueblos Indígenas Juan Tama responsabilizó directamente a los grupos armados por la crisis de seguridad que viven los pueblos originarios en la Zona Tierradentro.
Además, hicieron un urgente llamado al Gobierno Nacional, al Ministerio Público y a organismos internacionales de derechos humanos para que intervengan de manera efectiva en la protección de sus territorios.
Finalmente, las autoridades indígenas de Inzá instaron a que se implementen medidas inmediatas y coordinadas con la jurisdicción especial indígena para garantizar la seguridad de las comunidades y prevenir nuevos hechos de violencia.
