Recordamos cuando Ramírez fue Alcalde en el 2004 – 2007, una gestión pobre que dio inicio al caos vehicular que hoy vive Popayán, prometió una mega obra y lo que hoy se tiene en la Esmeralda, es totalmente diferente a lo que prometió; más allá de gestión, lo único que se notó fue como sus hijos mejoraron de colegio, mejoró su situación económica, es decir se fortaleció en su vida personal y eso no está mal, lo mal es que a hoy 2023 nadie recuerda cual fue su legado ni su gestión, no se le conoce mayor obra de impacto.

Fruto de esa nefasta gestión, es ver que desde entonces en todas las elecciones que ha participado se ha quemado, no en vano le dicen el “eterno quemado”. Cómo olvidar que, en el 2019 en su campaña para la Gobernación (donde fue derrotado con contundencia), en una reunión política afirmó que cuando estaba por llegar el Centro Comercial Campanario, le planteó a Arturo Calle que en Popayán había una economía alrededor del narcotráfico por los cultivos de uso ilícito, y que con eso lo había convencido porque era una buena plaza. Frente a esto, el gran empresario Arturo Calle salió en su contra y con toda razón, fue vergonzoso, en entrevista dijo “Cómo es que un tipo que quiere ser gobernador dice que invitó a empresarios, y les dijo vengan, hagan presencia que aquí hay plata del narcotráfico y les va a ir bien. Increíble”.

Es una lástima esa visión tan pobre de lo que es el Cauca, y claro, es una persona que más allá del parque caldas, solo conoce lo poco que ha recorrido, una que otra cabecera urbana, porque desconoce la geografía caucana, sus sectores rurales, su diversidad, su gastronomía, en lo cual otros candidatos si le llevan una enorme ventaja; y fruto de ello es que grandes líderes especialmente del norte y sur del Cauca, que hace 4 años le hicieron campaña, hoy no le hayan creído y prefirieron levantar otras banderas que se visionan ganadoras para la gobernación.

Como van las cosas, este será otro proceso electoral más en la derrota para Víctor Ramírez, y para quienes lo rodean como Oscar Campo y Cesar Cristian; lo cual podría ser resultado de las banderas del tradicionalismo, la poca experiencia, el escaso conocimiento del territorio, el que pasaron 4 años y no estudió, no se formó, por el contrario, sigue con el mismo discurso de odio, resentimiento y crítica al gobierno de turno. Que, entre otras cosas, -la política es dinámica- hace 4 años Víctor Ramírez hizo campaña mal hablando y despotricando de Oscar Campo, hoy su amigo, su jefe de debate, se les voltearon las ideas, se les cambió la chupa y ahora son amigos, unidos en la diversidad.

Finalmente, para no perder de vista, este candidato representa la fuerte oposición, dado que CAMBIO RADICAL está abiertamente declarado en contra del Gobierno Nacional, y eso en nada es beneficioso para el desarrollo y la inversión que necesita el departamento del Cauca.