En las últimas horas, un nuevo ataque del Ejército de Liberación Nacional (ELN) sacudió la vía entre Quibdó y Pereira, en el departamento del Chocó. Según el informe del coronel José Urrego, comandante de la Policía del Chocó. Entre cuatro y seis sujetos vestidos con uniformes camuflados y con el rostro cubierto interceptaron un camión de carga. Tras bajar al conductor, los atacantes procedieron a incinerar el vehículo. Además, vandalizaron con grafitis dos carros particulares en la misma carretera.
Este hecho, que se suma a una serie de ataques en la región, refleja la continua violencia que afecta a la población civil y a los transportistas. El ELN ha intensificado sus acciones bélicas en el Chocó, donde las rutas de transporte terrestre son clave para la economía y el abastecimiento de varias zonas del país.
Ubicación del ataque y el modus operandi
El ataque tuvo lugar en la zona del corregimiento del Tabor, en el municipio de Tadó, específicamente en un tramo crítico de la vía entre Quibdó y Pereira. Este es un corredor clave para el transporte de alimentos, combustibles y productos de consumo. Lo que ha hecho de esta carretera un objetivo recurrente para los grupos armados ilegales.
Los atacantes actuaron con rapidez y violencia, utilizando camuflaje y encapuchados para reducir las posibilidades de ser identificados. La quema de vehículos es una táctica común empleada por el ELN para generar terror y bloquear el paso en las principales vías del país, afectando tanto a la población civil como al sector económico.
La gobernadora del Chocó. Nubia Carolina Córdoba, se pronunció al respecto, cuestionando la efectividad del cese al fuego anunciado por el ELN durante la temporada de Navidad y fin de año. En sus redes sociales, la mandataria expresó su frustración con el ataque y cuestionó la veracidad de las declaraciones del grupo armado sobre la “tregua”.
“Esto refuerza la paradoja: ¿Hay en verdad ‘tregua’ o ‘cese al fuego’ cuando no cesan las acciones bélicas contra la población civil, el comercio, los servicios y vías públicas?”, expresó Córdoba.
Se presentó otro ataque del ELN en la vía Quibdó-Pereira, a la altura del corregimiento del Tabor en el municipio de Tadó. Un furgón de transporte de alimentos fue incinerado bajas las insignias del ELN.
Esto refuerza la paradoja: ¿Hay en verdad “tregua” o “cese al fuego”…— Nubia Carolina Córdoba-Curi (@NubiaCarolinaCC) January 6, 2025
Este tipo de ataques resalta la creciente desconfianza hacia los acuerdos de paz y cese de hostilidades entre el gobierno y grupos armados ilegales, que a menudo se ven incumplidos en la práctica.
Solicitud de refuerzo militar ante la creciente violencia
Ante la escalada de violencia, la gobernadora hizo un llamado urgente al Ejército, solicitando un mayor despliegue de tropas en la región. En este sentido, pidió a la XV Brigada reforzar la seguridad en las vías. Especialmente ahora que se espera un incremento en el flujo vehicular debido al retorno vacacional. La carretera Quibdó-Pereira es una de las más importantes de la región, y su afectación podría tener repercusiones significativas en la movilidad y la economía local.
En sus declaraciones. Córdoba también hizo énfasis en la necesidad de garantizar la seguridad de los transportistas y de las comunidades que dependen de estas rutas para su sustento. La gobernadora subrayó que la situación de inseguridad está impactando de manera directa al comercio y los servicios en la región. Lo que agrava aún más la crisis humanitaria que ya enfrentan los habitantes del Chocó.
El Chocó ha sido una de las zonas más afectadas por la violencia en Colombia. Especialmente debido a la presencia de grupos armados ilegales como el ELN y las disidencias de las FARC. La región es un punto estratégico para el tráfico de drogas, y las luchas entre estos grupos por el control de rutas ilegales han generado un clima de terror en las comunidades.
Los ataques a infraestructura vial no solo afectan la movilidad, sino que también tienen consecuencias económicas graves, al interrumpir el flujo de mercancías esenciales. La violencia también ha desplazado a miles de personas, que se ven obligadas a abandonar sus hogares y buscar refugio en otras zonas más seguras.
La situación en el Chocó ha empeorado en los últimos meses. Lo que ha llevado a las autoridades a solicitar más recursos y un mayor apoyo del gobierno central para garantizar la seguridad y estabilidad en el departamento. Sin embargo, los recientes ataques del ELN y otros grupos ilegales demuestran que aún queda mucho por hacer para restaurar la paz en la región.
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