Por: Edgar Campos Dorado

Luego del triunfo arrollador en las elecciones de Cámara y Senado, donde sin precedentes en la historia de Colombia, la Izquierda representada por el Pacto Histórico, se convirtió en una fuerza política de tal magnitud que elegio a Senadores y Representantes a la Cámara que nadie esperaba.

Gustavo Petro, logra claramente su designación como candidato presidencial, con gran respaldo ya probado en las urnas y, con datos claros sobre la contienda que se avecina, lo mas probable es que haya segunda vuelta, enfrentado con Federico Gutiérrez, quien ha venido creciendo en las encuestas.

Federico Gutiérrez, Fico, ha presentado su propuesta de gobierno cimentada en cuatro grandes temas nacionales: Lucha contra la Corrupción, Fortalecimiento de la Seguridad y la Justicia, Crecimiento Económico para crear Empleo y Reducción de la Pobreza. Este plan contiene más de doscientas propuestas y plantea 100 metas a cumplir, con la mejor buena intención, pero algo no cuadra con “Fico”, que se queda corto en explicar cómo lo va a hacer y, que él encarna el continuismo, es más de lo mismo de Duque y su plan parece calcado al de Uribe, dicho en otras palabras.

En cambio, Petro, la tiene clara, años y años estudiando la forma del estado que tenemos le ha permitido tener claridad sobre lo que plantea, “Lo que propongo no es un capitalismo para cinco banqueros, sino un capitalismo popular para cincuenta millones de personas, lo que significa un cambio que no significa socialismo, porque si la gente tiene derechos eso significa democracia”, dijo el candidato.

Petro, no se enfrentará en las urnas contra Fico, se enfrenta atodo un establecimiento montado para detentar el poder de unos pocos que han sabido coger las riendas del país y su economía, teniendo como escuderos a los presidentes de turno que siguen favoreciendo esos intereses ocultos. Gobierno como el de Duque, lejos de ser un pésimo presidente ha sido la mejor ficha del Uribismo, pues, deja en manos del partido y sus aliados las entidades estatales como:la Fiscalía, Procuraduría, Contraloría, Defensoría del Pueblo,El Banco de la República y, casi nada la Registraduría; todo esto no permite el equilibrio de poderes que son el eje verdadero de una democracia y constituyen una gran muralla que no permitirá el triunfo de Petro.

En Colombia vive un mostro de mil cabezas que impide un flujo de la riqueza ecuánime, que los casi cinco millones de campesinos que en la actualidad cultivan un millón y medio de hectáreas, produciendo el cuarenta por ciento de los alimentos que consumimos, tengan una vida digna pues se estima que sus familias viven con menos de un salario mínimo. La crisis radica en la tenencia de la tierra, en el país el 0.4% de la población es dueña del 46% de la tierra y solo el 6% de las tierras son cultivadas, según el censo agropecuario, esto es un claro ejemplo de la desigualdad y pobreza que nos rodea y que de alguna manera los gobernantes han permitido.

Dicho de otro modo, las cuentas no cuadran para un triunfo de un movimiento político que no corresponda a lo establecido, nos han llenado de miedo, porque quienes han gobernado no lo han hecho pensando en el pueblo, por eso, hay que ensayar otro modelo democrático, hay que tener visión y enderezar el rumbo que permita a los compatriotas más pobres tengan los derechos consagrados en la Constitución, por eso Colombia pierde, si Petro no gana.