La Dirección de Inteligencia Policial de la Policía Nacional desmintió la existencia de cualquier contrato relacionado con el software espía Pegasus.
No existe compra del software espía
Esta declaración responde a un derecho de petición presentado por un ciudadano de Medellín, Santiago Suárez Morales, en el que se solicitaba información sobre la presunta adquisición del polémico software israelí.
En una respuesta oficial fechada el 15 de septiembre y firmada por el teniente coronel Sergio Hernando Gómez Prada, subdirector encargado de Inteligencia, la Policía Nacional aclara que no posee registros de contratos, equipos o software Pegasus.
Esta información es particularmente relevante tras las recientes afirmaciones del presidente Gustavo Petro, quien denunció que la administración del expresidente Iván Duque habría adquirido Pegasus en 2021 mediante un pago en efectivo directo desde Colombia a Israel.
El presidente Petro basó sus acusaciones en información reservada proporcionada por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIAF), sugiriendo que el software fue comprado con un monto significativo de 11 millones de dólares.
En su solicitud, Suárez Morales había pedido detalles extensivos sobre las transacciones financieras y el uso del software para posibles actividades de espionaje.
El asunto investigado por la autoridad correspondiente
En su respuesta, la Policía también se refirió a las alegaciones de interceptaciones ilegales, subrayando que tales actividades no forman parte de sus funciones misionales y que este asunto está bajo investigación de las autoridades judiciales correspondientes.
La Dirección de Inteligencia reiteró que no ha destinado presupuesto alguno para la adquisición del software mencionado.
En paralelo, la Fiscalía, la Procuraduría y la Comisión de Inteligencia del Senado están llevando a cabo investigaciones para determinar la veracidad de las acusaciones del presidente Petro y verificar si se ha producido alguna adquisición o uso ilegal de Pegasus.
Este desarrollo llega en un momento de alta tensión política y mediática, mientras las instituciones del Estado buscan esclarecer los posibles vínculos entre el software espía y las operaciones de vigilancia en el país.
