Un decomiso que marca un antes y un después en el Pacífico
La incautación de 14 toneladas incautadas en Buenaventura, considerada la mayor de la última década en el Pacífico, volvió a exponer la dimensión del narcotráfico en uno de los puertos más estratégicos del país. La operación, liderada por la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional, logró frenar la salida de un cargamento que tenía como destino final Países Bajos, un punto clave para las redes criminales que operan desde la costa colombiana.
Según la institución, este golpe histórico al narcotráfico afecta directamente las finanzas de estructuras vinculadas al tráfico internacional de drogas en el litoral Pacífico, un territorio donde convergen rutas fluviales, bodegas clandestinas y conexiones con el norte del Cauca.

La inspección que permitió descubrir la droga
La operación se desarrolló en el puerto de Buenaventura, donde agentes especializados de Antinarcóticos realizaban inspecciones a contenedores como parte de la estrategia Esmeralda Plus, una ofensiva diseñada para frenar el avance del narcotráfico en la región.
Fue gracias a la perfilación del inspector antinarcóticos y del trabajo del binomio canino que se detectó uno de los contenedores contaminados. En su interior, la cocaína estaba camuflada mediante la modalidad de mezclado con yeso, una técnica utilizada por organizaciones criminales para ocultar grandes cantidades de estupefacientes sin levantar sospechas.
El cargamento, según las primeras verificaciones, habría salido de la zona norte del país antes de ser adaptado para su envío hacia Europa.
Impacto económico y presión sobre las redes criminales
De acuerdo con el informe técnico, las 14 toneladas incautadas en Buenaventura habrían producido cerca de 35 millones de dosis, con un valor estimado de USD 388,9 millones en el mercado internacional. Un golpe que representa un golpe directo al músculo financiero de los grupos narcotraficantes con incidencia en Bahía, esteros y barrios portuarios del distrito.
La Policía Antinarcóticos destacó que en lo corrido del año ya se han decomisado 39 toneladas 741 kilos en el puerto, un incremento del 59 % frente al mismo periodo de 2024. A nivel nacional, la cifra asciende a 422 toneladas de cocaína incautadas, consolidando el año como uno de los de mayor presión operativa contra el tráfico marítimo.

Buenaventura, un territorio clave en disputa criminal
El puerto se mantiene como el escenario central donde confluyen rutas de envío, redes logísticas, grupos criminales locales y organizaciones transnacionales. La creciente incautación de cargamentos evidencia una disputa abierta por el control de corredores marítimos y una respuesta institucional que combina inteligencia, tecnología y cooperación internacional.
La Dirección de Antinarcóticos reafirmó que continuarán las operaciones permanentes en muelles, patios de contenedores y embarcaciones, con el fin de cerrar rutas que históricamente han sido utilizadas para sacar cocaína de alta pureza hacia Europa.
Llamado a la ciudadanía
La institución invitó a la población a mantener activos los canales de denuncia frente a actividades relacionadas con el narcotráfico. Recordó que la Línea Antidrogas 167 sigue habilitada para reportar información de manera confidencial y contribuir a preservar la seguridad del Pacífico colombiano.
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