Exministra de Relaciones Exteriores deja el cargo en medio de tensiones por decisiones que “no puede acompañar”
La salida de Laura Sarabia del Gobierno Nacional marca uno de los remezones políticos más significativos en el gabinete del presidente Gustavo Petro. En una carta extensa, en la que no menciona directamente los motivos de su renuncia, la exministra de Relaciones Exteriores deja entrever que el escándalo por el contrato de pasaportes fue la gota que rebosó el vaso en su relación con el Ejecutivo.
“Hay decisiones que no puedo acompañar”, escribió Laura Sarabia, tras recordar su cercanía con el presidente: “La parte más importante de mi vida pública ha transcurrido a su lado”.
La misiva refleja un quiebre no solo político, sino también ético, y deja claro que su salida no responde a disputas menores, sino a una diferencia profunda con el rumbo actual del gobierno.
El caso pasaportes: un detonante sin nombrar
Aunque en su carta no hace referencia explícita al escándalo, sectores políticos coinciden en que su renuncia está vinculada al controvertido proceso contractual para la expedición de pasaportes. Según denuncias públicas, desde el Gobierno se habría ejercido presión para beneficiar a Alfredo Saade, figura cercana al Pacto Histórico, lo que generó fuertes cuestionamientos sobre la transparencia del proceso.
— Laura Sarabia (@laurisarabia) July 3, 2025
La renuncia de Laura Sarabia, quien también ocupó cargos clave como jefa de gabinete y directora del DPS, ocurre en un momento clave: el cierre de la actual administración y la reconfiguración de alianzas en el gabinete.
Una decisión ética con mensaje político
En su carta, Laura Sarabia sostuvo que su decisión fue producto de una “reflexión profunda” y un acto de coherencia personal. “No se trata de quién tiene la razón, sino de un rumbo que ya no me es posible ejecutar”, afirmó. También expresó el costo emocional y familiar que ha representado su paso por el servicio público, y dejó una frase con eco político: “El poder no se mendiga ni se utiliza para beneficios propios”.
Cancillería sin rumbo definido
Hasta el momento, la Presidencia no ha anunciado quién será el reemplazo en la Cancillería. La salida de Sarabia deja un vacío importante en la estructura del gobierno y podría marcar el inicio de una serie de cambios ministeriales en el último tramo del mandato Petro.
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