Ni guerra ni olvido: la marcha en Popayán que desafió la indiferencia nacional
En un acto de profundo simbolismo y unidad, cientos de personas participaron hoy en una masiva marcha en Popayán, exigiendo la liberación inmediata de los contratistas secuestrados en López de Micay.
Vestidos de blanco, con pancartas, fotografías y lágrimas, los asistentes recorrieron la carrera 7ma desde la Casa de la Moneda hasta el Parque Caldas, con un solo clamor: “¡Libertad, libertad, libérenlos ya!”.
La movilización fue convocada por las familias de los nueve funcionarios secuestrados por un grupo armado ilegal, mientras adelantaban labores institucionales en zonas rurales del municipio de López de Micay. Los manifestantes contaron con el acompañamiento de la gestora social del Cauca, María Victoria Guzmán, y de la mayoría del gabinete departamental, en un acto de respaldo a las víctimas y sus familias.
Gritos por la libertad y una oración colectiva
En el Parque Caldas, los manifestantes no guardaron silencio: gritaron al unísono “Libérenlos”, “Libérenlos” , “Libérenlos ya” Desde allí, caminaron hacia la Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Asunción, donde participaron en una eucaristía por el regreso de los secuestrados.
Las familias de los contratistas secuestrados en López de Micay claman y exige la liberación inmediata de:
- Eivar Alfonso Guerrero Anaya
- Sergio Andrés López Gómez
- Angélica María Barona
- Leydi Rocío Guengue
- Paola Andrea Maca Chávez
- Mónica Alexandra Bambague
- Manuela Caicedo Arango
- María Elizabeth López
- Elizabeth Yangana.
Un llamado desde el Congreso
El representante a la Cámara Jorge Bastidas fue una de las voces que se alzó desde el Congreso:
“Quiero hacer un llamado urgente a los grupos armados que tienen en su poder a los nueve contratistas y funcionarios de la Gobernación del Cauca para que respeten su vida, su integridad física y los pongan en libertad lo antes posible”.
También envió un mensaje de solidaridad a las familias, reconociendo el valor de estos funcionarios que cumplían misiones institucionales en zonas olvidadas por el Estado.
“No queremos más guerra, queremos paz”
El rostro humano de esta tragedia se reflejó en los testimonios de quienes marcharon. Elizabeth Barona, hermana de Angélica María Barona Maya, expresó:
“Estamos con mucha angustia, con mucho desespero. De corazón les pedimos que nos terminen esta desesperación que tenemos”.
Julián Andrés Maca, hermano de Paola Andrea Maca Chávez, suplicó:
“Que por favor la liberen lo más pronto posible, sana y salva. Aquí la estamos esperando mis papás y toda la familia con los brazos abiertos”.
Y desde la institucionalidad local, Yessenia Velasco Mosquera, gestora social del municipio de Popayán, agregó:
“No queremos más guerra. Queremos paz, queremos tranquilidad. Queremos tenerlos de nuevo con sus familias”.
La marcha en Popayán de este 22 de julio no fue una protesta más: fue una manifestación de amor, dignidad y esperanza. Un grito de un pueblo que se niega a rendirse ante el miedo y la violencia.
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