Gobierno nombra facilitador de paz para Cauca y Nariño en medio de la violencia
Nombramiento estratégico en la política de Paz Total
El Gobierno nacional, a través de la Resolución 144 del 6 de agosto de 2025, designó a Jhoe Nilson Sauca Gurrete como nuevo facilitador de paz para Cauca y Nariño. La decisión fue anunciada por el alto comisionado para la Paz, Otty Patiño, con el objetivo de verificar la verdadera voluntad de paz de los grupos armados ilegales que operan en esta región, en el marco de la política de Paz Total.
La medida se adopta en un contexto de recrudecimiento de la violencia, donde estructuras como el Clan del Golfo, las disidencias de las Farc y el ELN mantienen presencia y protagonizan enfrentamientos que afectan directamente a la población civil.
#Nacional | Gobierno nombra a Jhoe Nilson Sauca Gurrete como facilitador de paz en Nariño y Cauca
El designado deberá verificar la voluntad de paz de los grupos armados ilegales en estas regiones decisivas para la política de paz total. Jhoe Sauca, ha sido Consejero Mayor del… pic.twitter.com/tRddKKj1iE— NariñoHoy (@HoyNarino) August 13, 2025
Experiencia y liderazgo indígena
Sauca Gurrete, exconsejero del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), es reconocido por su trayectoria en procesos comunitarios y su papel como mediador en conflictos del suroccidente colombiano. Su liderazgo le ha otorgado credibilidad ante comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes, un elemento clave para generar confianza en territorios históricamente marcados por la desconfianza hacia el Estado.
El nuevo facilitador de paz para Cauca y Nariño deberá evaluar las intenciones reales de los grupos armados para iniciar negociaciones o acogerse a mecanismos de justicia transicional, un proceso que exige conocimiento profundo del territorio y habilidades de negociación.
Meta: reducir la confrontación y proteger a las comunidades
El nombramiento busca abrir canales de comunicación efectivos que permitan disminuir la confrontación armada, promover acuerdos humanitarios y garantizar la seguridad de las comunidades más afectadas. El Gobierno espera que esta estrategia no solo facilite el sometimiento de estructuras ilegales, sino que también siente las bases para una paz estable y duradera.
En Cauca y Nariño, donde las heridas del conflicto siguen abiertas, el reto de un líder indígena en la primera línea de la Paz Total representa una apuesta tanto política como humanitaria para el país.
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