Mujeres del Pacífico: el rostro silencioso de la paz en Nariño
Emprendimientos que transforman el territorio
En Tumaco y otras regiones de Nariño, las mujeres del Pacífico se han convertido en protagonistas de un proceso de paz que nace desde la economía solidaria. A través de productos como cacao, café, coco y bebidas ancestrales, estas emprendedoras demuestran que la reconciliación también se cultiva en la tierra y se comparte en cada fruto.
Más de 20 asociaciones hicieron parte de la vitrina popular “Frutos, sabores del campo”, un espacio donde visibilizan sus iniciativas y consolidan alternativas de vida frente a la violencia. Este modelo de trabajo colectivo es hoy un símbolo de esperanza para Tumaco y para el Pacífico nariñense.
Liderazgo femenino y economía solidaria
El proyecto es liderado por mujeres como Leydy Ortega, emprendedora tumaqueña que asegura que el Pacífico no solo es biodiversidad, gastronomía y cultura, sino también resistencia frente al abandono estatal. Para ella, las mujeres del Pacífico son un ejemplo de lucha silenciosa desde las parcelas familiares, donde generan ingresos, sostienen a sus hogares y crean oportunidades económicas reales.

También se destaca Diana Ortega, proveniente de una familia con tradición cacaotera, quien heredó de sus abuelos el amor por la tierra y la disciplina del campo. Junto a jóvenes como Fredy Rodríguez, catador de café de Buesaco y creador de la marca Cataleya, se consolida una red de emprendedores que demuestran que el territorio se transforma desde la economía popular y el comercio justo.
De Tumaco al mundo
Los productos que nacen de estas iniciativas —chocolates, cafés especiales, miel, galletería de coco, artesanías y cosméticos naturales— ya conquistan mercados nacionales e internacionales. Visitantes de Cali, Bogotá y Medellín, así como turistas de Ecuador, España y México, reconocen el valor cultural y social de estas propuestas.
Con ello, las mujeres del Pacífico no solo defienden su identidad, sino que también posicionan a Tumaco y a Nariño como territorios de paz y reconciliación.
Paz desde la raíz
Organizaciones como Asprocat, Choco Mira, Afromuvaras y Procacao respaldan estas apuestas comunitarias, que promueven la economía solidaria y el comercio justo. Para Leydy Ortega, apoyar a las productoras rurales es apostar por la paz territorial:
“Las mujeres deben ser protagonistas de una economía que construya alternativas de vida y oportunidades reales”.
Con cacao, café y coco, las mujeres del Pacífico están demostrando que la paz también se siembra y se saborea, grano a grano y fruto a fruto.
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