3I/ATLAS: el objeto interestelar que divide a la comunidad científica
¿Reliquia cósmica o evidencia de inteligencia alienígena?
Desde su descubrimiento el 1 de julio de 2025 por el telescopio ATLAS en Chile, el objeto interestelar 3I/ATLAS ha encendido un debate sin precedentes en la astronomía moderna. Este visitante cósmico, que viaja a más de 221.000 km/h proveniente del espacio profundo, presenta características que desafían las explicaciones convencionales y han llevado a algunos científicos a plantear teorías fuera de lo común.
La hipótesis de Avi Loeb: ¿una sonda alienígena?
El astrofísico de Harvard Avi Loeb, conocido por sus posturas heterodoxas, ha identificado al menos ocho anomalías en 3I/ATLAS que, según él, no encajan con el comportamiento típico de un cometa interestelar. Entre ellas destacan su órbita retrógrada pero perfectamente alineada con la eclíptica, su tamaño de aproximadamente 20 kilómetros y la ausencia de emisiones espectrales típicas de cuerpos helados.
“Las probabilidades de que un objeto de estas dimensiones y antigüedad siga una trayectoria tan específica de manera natural son extremadamente bajas”, afirmó Loeb, insinuando que podría tratarse de una sonda impulsada por energía nuclear proveniente de una civilización alienígena avanzada.
Estudios recientes estiman que su edad oscila entre 7.000 y 11.000 millones de años, lo que lo convertiría en el cometa más antiguo jamás observado, anterior incluso a la formación de nuestro Sistema Solar.

La postura oficial: un cometa excepcional, no una nave
Sin embargo, la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) mantienen su posición: 3I/ATLAS es un cometa natural. Observaciones del telescopio SPHEREx detectaron dióxido de carbono en su coma y una emisión de agua de hasta 40 kilogramos por segundo, señales inequívocas de actividad cometaria.
“Todas las supuestas anomalías tienen explicaciones naturales dentro de la mecánica celeste”, explicó un vocero de la ESA tras su observación cercana a Marte el 3 de octubre de 2025.
Un encuentro cósmico irrepetible
Más allá de las interpretaciones, 3I/ATLAS representa un descubrimiento astronómico histórico. Es apenas el tercer objeto interestelar confirmado tras ‘Oumuamua’ (2017) y 2I/Borisov (2019). Su paso por el Sistema Solar ofrece una ventana única de observación entre el 15 y el 30 de noviembre, cuando será visible con telescopios medianos desde ambos hemisferios, aunque no a simple vista (magnitud 10–12).
Sea una reliquia del universo temprano o una señal de otra inteligencia, 3I/ATLAS nos recuerda lo poco que comprendemos del cosmos y lo privilegiados que somos al poder presenciar un evento que podría repetirse solo una vez cada miles de millones de años.
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