La Tasa de Seguridad del Valle del Cauca: el escudo del departamento frente a la inseguridad nacional
La gobernadora Dilian Francisca Toro reafirmó que la tasa de seguridad del Valle del Cauca es la herramienta más efectiva para enfrentar la delincuencia y fortalecer la Fuerza Pública, ante lo que calificó como una falta de apoyo del Gobierno nacional en materia de orden público.
Un modelo de gestión territorial en seguridad
Desde su creación en 2017, la tasa de seguridad del Valle del Cauca se ha consolidado como un modelo innovador de gestión frente a la criminalidad. Gracias a los aportes de los ciudadanos de estratos 4, 5 y 6, junto con el sector comercial e industrial, esta contribución ha permitido invertir más de $212 mil millones en la protección de los vallecaucanos.
La gobernadora resaltó que, sin esta tasa, la Fuerza Pública tendría serias dificultades para operar. “Sin la Tasa de Seguridad, la Fuerza Pública estaría trabajando a ciegas”, aseguró Toro, al destacar que esta inversión ha permitido suplir la falta de recursos nacionales y sostener las operaciones contra los grupos armados ilegales en el departamento.

Resultados que respaldan la inversión
Entre los logros más importantes, la Gobernación reporta 150 capturas de los delincuentes más buscados, $983 millones en recompensas entregadas a ciudadanos y el rescate de 21 tripulantes de la embarcación Doña Sheiry mediante monitoreo satelital.
La inversión en seguridad también incluye la adquisición de sistemas antidrones, radios satelitales, vehículos, motocicletas y cámaras inteligentes para la Policía y el Ejército. En este cuatrienio, se proyecta una inversión superior a $170 mil millones, beneficiando a la Fiscalía, Migración Colombia y la Armada Nacional.

Innovación, control y desarrollo social
El Centro de Gestión de Emergencias y Seguridad (CGES), ubicado en Buga, simboliza el avance tecnológico que ha traído la tasa de seguridad del Valle del Cauca. Desde este moderno centro se coordinan operaciones de vigilancia en 29 municipios, garantizando una respuesta rápida ante emergencias.
Además, se adelantan obras de infraestructura como la construcción de batallones en Jamundí, Paila Arriba y Tuluá, y la modernización de estaciones de Policía en Cali. Los Corredores Seguros, en 17 puntos estratégicos, garantizan la presencia conjunta del Ejército, la Policía y la Armada.

Más allá de la tecnología, la Gobernación impulsa el programa “Fuerza Joven por el Valle”, que ha vinculado a más de 2.000 jóvenes al servicio militar, brindándoles apoyo económico y psicosocial.
Para Dilian Francisca Toro, la tasa de seguridad del Valle del Cauca es “una inversión en inteligencia preventiva”, que permite cuidar a los ciudadanos con autonomía y eficacia.
Con esta estrategia, el Valle del Cauca se consolida como un referente de seguridad regional, demostrando que la gestión local puede ser un verdadero escudo ante la delincuencia y los desafíos del orden público.
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