Asesinato de menor en Pradera enciende alarma por violencia infantil
El asesinato de un menor en Pradera ha conmocionado al Valle del Cauca y encendido las alarmas por el aumento de la violencia infantil en el departamento. El caso de Juan Carlos Cuero Loanga, un adolescente de 13 años hallado muerto en un cañaduzal, refleja la grave inseguridad en Pradera y el abandono institucional que sufren los niños y adolescentes de zonas rurales.

El hallazgo que estremeció a la comunidad
El pasado 23 de octubre de 2025, la comunidad de Pradera vivió momentos de angustia al confirmarse el hallazgo del cuerpo sin vida del menor, quien había sido reportado como desaparecido días antes.
El cadáver fue encontrado en un cañaduzal frente al barrio Marsella, cruzando el río Bolo, con múltiples heridas producidas, al parecer, con un arma blanca tipo machete.
Familiares, vecinos y organismos de socorro lideraron las labores de búsqueda en una zona de difícil acceso.

Autoridades investigan el homicidio en Pradera
La Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación avanzan en las investigaciones para esclarecer este homicidio en Pradera.
Hasta el momento no se han identificado sospechosos ni móviles concretos, mientras el Instituto de Medicina Legal realiza la necropsia que permitirá determinar las causas exactas de la muerte.
Una infancia desprotegida ante la violencia en el Valle del Cauca
Este asesinato de menor en Pradera no es un hecho aislado. En lo que va del año, se han registrado otros casos de violencia contra menores en el Valle del Cauca, lo que evidencia una preocupante tendencia.
El municipio enfrenta la presencia de bandas de microtráfico y grupos armados ilegales que operan en zonas rurales donde el Estado tiene poca presencia.
Líderes comunitarios advierten que los cañaduzales se han convertido en escenarios repetidos de horror, utilizados para ocultar cuerpos de víctimas.

Indignación y llamado a la acción
Habitantes, organizaciones sociales y autoridades locales han expresado su repudio ante el crimen.
La gobernadora Dilian Francisca Toro manifestó su compromiso de fortalecer las políticas de protección infantil y endurecer las penas contra los agresores.
La comunidad exige mayor presencia policial, programas de prevención y mecanismos de alerta temprana para evitar nuevas tragedias.
El caso de Juan Carlos Cuero simboliza la urgente necesidad de proteger la niñez y combatir la violencia infantil en el Valle del Cauca, garantizando el derecho a la vida y la seguridad de los menores.
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