Entre la selva y la violencia: el 48 % de los cultivos ilícitos en el Cauca pone al departamento en alerta ambiental
El avance de los cultivos ilícitos en el Cauca se ha convertido en una amenaza directa para la estabilidad ambiental y social del suroccidente colombiano. Así lo advirtió el gobernador Octavio Guzmán durante el Encuentro Nacional de Gobernadores y Alcaldes por la Unidad Territorial y la Seguridad Regional, realizado en Cali.

El mandatario señaló que, según el Manifiesto por la Unidad Territorial y la Seguridad Regional, el 48 % de los cultivos ilícitos del país se concentran en zonas de manejo especial del departamento, como parques naturales, resguardos indígenas y territorios de comunidades afrodescendientes. “Esto no solo destruye la selva, sino también la posibilidad de un futuro en paz. La protección ambiental y la seguridad deben avanzar juntas”, expresó Guzmán.
Cauca exige control ambiental y presencia institucional
Frente a esta crisis ambiental en el Cauca, la Administración Departamental pidió al Gobierno Nacional implementar acciones integrales de control ambiental y social, con la presencia efectiva de autoridades civiles, militares y ambientales en las zonas más críticas. Guzmán insistió en que los esfuerzos de erradicación o sustitución de cultivos deben ir acompañados de inversión social y proyectos sostenibles que impulsen el desarrollo sostenible de las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes.

La seguridad también se defiende con desarrollo
El gobernador Octavio Guzmán subrayó que la seguridad regional no puede desligarse del bienestar comunitario. Propuso fortalecer los presupuestos destinados a defensa, justicia e inversión social, para que la Fuerza Pública pueda actuar con eficacia, pero también para que el Estado llegue con oportunidades reales a los territorios más golpeados por la economía ilícita.
Tecnología y acción preventiva
Durante su intervención, Guzmán solicitó al Gobierno fortalecer la inteligencia, tecnología y presencia de la Fuerza Pública ante las nuevas amenazas de los grupos armados. “No se trata solo de controlar, sino de prevenir desde el desarrollo humano y la educación ambiental”, recalcó.

Un llamado desde el sur del país
El Cauca, uno de los departamentos más biodiversos y a la vez más afectados por la violencia, busca que el país entienda que proteger la naturaleza es también una forma de garantizar la paz. Su mensaje fue claro: la estabilidad del territorio solo será posible si las comunidades y la selva pueden convivir lejos del miedo y de los cultivos ilícitos en el Cauca.
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