La captura de tres señalados integrantes del frente Dagoberto Ramos en el municipio de Corinto volvió a poner en el centro del debate la compleja situación de orden público en el norte del Cauca. Aunque no se ha confirmado con exactitud la fecha del operativo, la información fue conocida públicamente el 27 de febrero, un día después de que se realizara un consejo de seguridad en la región.
Los detenidos, conocidos con los alias de “Segura”, “Caballo” e “Insuasty”, fueron señalados por las autoridades como integrantes del componente logístico y financiero del frente Dagoberto Ramos, estructura perteneciente a las Disidencias de las Farc.

Golpe al componente financiero
De acuerdo con los reportes conocidos, los capturados tendrían la responsabilidad de administrar recursos obtenidos a través de actividades ilícitas como extorsiones, secuestros y producción de narcóticos. Para las autoridades, la caída de estos hombres representaría una afectación directa a las finanzas del frente Dagoberto Ramos, considerado uno de los grupos armados con mayor presencia en el norte del departamento.
Este tipo de estructuras no solo dependen de su capacidad armada, sino también de su sostenimiento económico, lo que convierte al componente financiero en un objetivo estratégico dentro de las operaciones militares y judiciales.

Tensión tras las capturas
Tras conocerse el operativo en Corinto, se reportaron hechos de alteración del orden público en municipios como Caloto, donde, según versiones conocidas, se habrían presentado acciones violentas contra la Fuerza Pública. Estas situaciones obligaron al refuerzo de la seguridad en corredores estratégicos y zonas urbanas.
Las autoridades incrementaron patrullajes conjuntos entre Ejército y Policía, así como controles en vías de acceso al norte del Cauca, ante posibles retaliaciones por parte de la estructura armada.
Contexto regional y presencia de la estructura
El frente Dagoberto Ramos es una de las estructuras señaladas de operar bajo la influencia de alias Iván Mordisco, y mantiene presencia no solo en Cauca sino también en zonas de Nariño. En los últimos meses, las acciones ofensivas de la Fuerza Pública han buscado debilitar tanto su capacidad armada como su red de apoyo logístico.
Aunque no se ha precisado la fecha exacta del procedimiento, la captura de estos tres señalados cabecillas marca un nuevo episodio en la confrontación entre el Estado y esta organización ilegal, en un territorio históricamente golpeado por el conflicto.
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