Los tres drones MQ-9 Reaper enviados por Estados Unidos llegaron a Colombia para fortalecer las operaciones de inteligencia y vigilancia contra el narcotráfico y los grupos armados ilegales. Las aeronaves fueron trasladadas al Fuerte Militar de Tolemaida, en Cundinamarca, donde comenzaron los trabajos de ensamblaje y preparación para su participación en ejercicios militares conjuntos.
La llegada de estos equipos fue confirmada este viernes 30 de octubre, después de que un avión de transporte C-17 Globemaster III de la Fuerza Aérea estadounidense aterrizara en Tolemaida, ubicado en el municipio de Nilo, en el centro del país.

Los drones fueron transportados en contenedores, junto con dos helicópteros Black Hawk, como parte del despliegue de equipos y personal militar de Estados Unidos en territorio colombiano.
Su incorporación respondió a un acuerdo que comenzó a concretarse en agosto, tras una visita del ministro de Defensa, Jorge Mora, a Estados Unidos. Las tres aeronaves llegaron inicialmente en calidad de préstamo, mientras el Gobierno colombiano evalúa la posibilidad de adquirir una cuarta.
¿Qué pueden hacer los drones MQ-9 Reaper?
Una de las principales características de los drones MQ-9 Reaper es su capacidad para permanecer hasta 27 horas en el aire, lo que permite observar una misma zona durante largos periodos sin necesidad de aterrizar constantemente.
Estas aeronaves, fabricadas por la empresa estadounidense General Atomics Aeronautical Systems, pueden alcanzar velocidades cercanas a los 444 kilómetros por hora y operar a altitudes de hasta 15.240 metros.
A diferencia de los drones pequeños utilizados habitualmente para tomar fotografías o grabar videos, los Reaper son aeronaves militares de gran tamaño. Miden aproximadamente 11 metros de longitud y tienen una envergadura de 20 metros, es decir, la distancia entre los extremos de sus alas.

Su función principal consiste en recopilar información mediante cámaras y radares especializados. Estos sistemas permiten observar movimientos de vehículos, embarcaciones y otras actividades, tanto durante el día como en la noche.
La información obtenida puede ser utilizada por las Fuerzas Militares para identificar rutas del narcotráfico, hacer seguimiento a estructuras criminales y preparar operaciones en tierra.
¿Podrían utilizarse los drones MQ-9 Reaper en el Pacífico colombiano?
Las capacidades de estos equipos también podrían resultar útiles en regiones del país donde las condiciones geográficas dificultan las labores de vigilancia.
Ese es el caso de diferentes territorios de Cauca, Valle del Cauca, Nariño y Chocó, donde existen extensas zonas montañosas, selvas, ríos y corredores marítimos utilizados por organizaciones dedicadas al narcotráfico.
En estas áreas, la posibilidad de mantener una aeronave durante varias horas en el aire permitiría observar rutas terrestres y fluviales, así como realizar seguimiento a embarcaciones que se desplazan por el océano Pacífico.

Los Reaper también pueden incorporar radares que funcionan en condiciones de lluvia y nubosidad, características frecuentes en esta región. Sin embargo, en las zonas de selva más cerrada, la vegetación limita la capacidad de las cámaras para observar lo que ocurre debajo de los árboles.
Es importante aclarar que hasta el momento no se había anunciado ningún despliegue de estos drones en el Pacífico colombiano. Las posibles aplicaciones en Cauca, Valle del Cauca, Nariño y Chocó corresponden a un análisis de sus capacidades técnicas y de las características del territorio, no a operaciones confirmadas por las autoridades.
La información conocida señalaba que las aeronaves estaban destinadas a fortalecer las labores de inteligencia, vigilancia y reconocimiento contra el narcotráfico y los grupos armados organizados en Colombia, sin establecer regiones específicas para su utilización.
¿Qué sigue para los drones Reaper que llegaron a Colombia?
Mientras se conocen más detalles sobre sus futuras misiones, los tres drones permanecen en el Fuerte Militar de Tolemaida, donde avanzaban los preparativos para participar en el ejercicio multinacional Vanguardia del Sur 2026.
Esta actividad reunió a tropas colombianas y a más de 300 militares estadounidenses, quienes desarrollaban entrenamientos conjuntos relacionados con la lucha contra el narcotráfico, la minería ilegal, las amenazas mediante drones y los procedimientos de evacuación médica aérea.

Los ejercicios están programados hasta el 11 de noviembre y buscan fortalecer la coordinación entre las Fuerzas Militares de ambos países.
En medio de estos preparativos, el presidente Abelardo de la Espriella tiene prevista una visita a Tolemaida para el sábado 31 de octubre, durante la cual se esperaba que conociera los avances del ensamblaje de las aeronaves y las actividades de entrenamiento.
El siguiente paso sería conocer las condiciones bajo las cuales comenzarían a operar, las zonas del país donde serían desplegados y las misiones que tendrían autorizadas. Esa información permitiría establecer si las aeronaves serían utilizadas en regiones como el Pacífico colombiano o en otros territorios donde las autoridades desarrollan operaciones contra el narcotráfico y los grupos armados ilegales.
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