Las autoridades implementan un estricto plan de seguridad en los planteles educativos para contrarrestar acciones que pongan en peligro a los jóvenes como la probable presencia de expendedores de alucinógenos y casos de violencia escolar.
La Policía Metropolitana de la capital caucana, con el fin de salvaguardar los derechos de los niños, niñas y adolescentes, adelanta una estrategia de seguridad en los colegios e instituciones educativas de la ciudad, la cual consiste en un acompañamiento constante por parte de los policiales a los estudiantes.
Esta iniciativa, ejecutada por personal de los grupos de infancia y adolescencia, Prevención y Educación Ciudadana, Modelo Nacional de Vigilancia Comunitaria y guías caninos, pretende que los estudiantes cuenten con un espacio de sana convivencia y libre de cualquier amenaza.
Por lo anterior, uniformados de la Institución se ubican en las entradas de los establecimientos educativos con el propósito de brindar seguridad a los adolescentes e infantes, mediante la ejecución de registro a los elementos que portan, labor que se adelanta en presencia de las directivas y docentes.
De igual manera se realizan campañas educativas para prevenir el consumo de alucinógenos o estupefacientes entre este grupo de la población. También se llevan a cabo actividades recreativas y lúdicas que son del agrado de los estudiantes.
