La ministra ecuatoriana de Trabajo, Ivonne Núñez, anunció el jueves que presentó ante la Fiscalía una demanda contra el expresidente socialista Rafael Correa por “traición a la patria” y solicitó la suspensión de sus cuentas en redes sociales.
Según la denuncia, Núñez pidió se inicie una investigación contra Correa por sus comentarios sobre las posibles represalias que un gobierno podría tomar al ver invadida una embajada, como ocurrió con la sede diplomática mexicana en Quito tras el asilo otorgado a Jorge Glas.
Además, como medida urgente, la Ministra solicita la suspensión de las cuentas de Correa en las redes sociales X y Facebook, donde él es altamente activo.
Correa en desacuerdo con el arresto de Glas
Correa, por su parte, ha llamado a la presión internacional contra el Gobierno del presidente Daniel Noboa, considerando la detención de Glas como un “secuestro”. En entrevistas, Correa ha sugerido que el incidente en la Embajada de México podría ser una causa de guerra, aunque destacó que México no llegaría a tales extremos como Estados Unidos.
Declaraciones del expresidente generan preocupación
Las declaraciones de Correa han generado alarma entre la población ecuatoriana, pues se teme una posible guerra y repercusiones económicas, como sanciones internacionales y el cierre del puerto de Guayaquil, vital para el comercio del país.
La Ministra Núñez sostiene que las manifestaciones de Correa van más allá de la libertad de expresión y deben ser consideradas como delitos contra el orden público, según lo establecido en la Convención Americana de Derechos Humanos.
Esta denuncia marca un nuevo capítulo en la tensa relación entre Correa y el gobierno ecuatoriano, y plantea importantes cuestionamientos sobre los límites de la libertad de expresión en el país.
