En la tarde de este martes, un nuevo ataque terrorista ha sacudido la región de Boyacá, específicamente en la jurisdicción del municipio de Cubará.
El oleoducto Caño Limón Coveñas, una infraestructura clave para la industria petrolera del país, ha sido blanco de un atentado atribuido a la comisión Ernesto Che Guevara del grupo armado organizado ELN.
De acuerdo con fuentes extraoficiales, el ataque se llevó a cabo mediante un artefacto explosivo colocado a la altura de la vereda La Cañaguata.
El impacto ha provocado un significativo derrame de crudo, que ya ha comenzado a contaminar las fuentes hídricas de la zona, con serias repercusiones para el ecosistema local.
En respuesta al incidente, la compañía Cenit, encargada de la operación del oleoducto, ha activado de inmediato su Plan de Emergencia y Contingencia.
Según un comunicado oficial, la empresa ha notificado al Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres de Cubará sobre la situación y las medidas en curso para mitigar el impacto ambiental.
Además, el Ejército Nacional se encuentra en la zona para garantizar la seguridad y permitir el acceso del personal técnico que llevará a cabo las labores de reparación y contención del derrame.
Cenit ha instado a la comunidad a evitar acercarse al área afectada mientras se realizan las operaciones de emergencia.
La empresa ha reiterado su condena a las acciones terroristas y ha subrayado su compromiso con la seguridad y el bienestar de las poblaciones cercanas.
Este ataque se suma a una serie de incidentes recientes en los que el ELN ha atacado infraestructuras petroleras.
En días anteriores llevaron a cabo ataques
En los días 27 y 29 de agosto, el grupo subversivo ya había perpetrado siete ataques con explosivos contra los oleoductos Caño Limón Coveñas y Bicentenario en la región de Arauca, generando gran preocupación en las autoridades y en la comunidad.
La comunidad araucana continúa exigiendo una respuesta más contundente del gobierno y las autoridades departamentales para frenar estos ataques que perturban la tranquilidad y la seguridad en la región.
La situación actual subraya la necesidad de una intervención efectiva para asegurar la paz y la estabilidad en las zonas afectadas.
