La capital colombiana enfrenta una jornada de caos y bloqueos debido a la expansión del paro de camioneros.
Este martes, las manifestaciones no solo afectaron a los vehículos de carga, sino que también impactaron severamente a otros servicios de transporte como Transmilenio, intensificando los problemas en la ciudad.
El paro, que comenzó como una protesta de los camioneros contra las políticas del Gobierno Nacional, se ha extendido con la incorporación de nuevos actores.
Los taxistas han anunciado que se unirán a las manifestaciones este miércoles, tras una reunión con el vicepresidente de Fedetranscarga, Arnulfo Cuervo.
Cuervo explicó que la decisión de los taxistas de unirse a la protesta se debe a un supuesto engaño por parte del Gobierno.
“El Gobierno prometió un precio diferencial para el combustible, pero los taxistas sienten que no recibieron el apoyo prometido. Por eso, se han sumado a nuestra causa, para que no se repita el mismo engaño con nosotros,” aseguró Cuervo.
A la sumatoria de los taxistas se une también el gremio de los motociclistas, quienes participarán en las manifestaciones desde hoy.
Hugo Ospina, líder de los taxistas, inicialmente había negado la posibilidad de unirse al paro, pero ante la creciente indignación dentro del gremio, el panorama cambió rápidamente.
El impacto en la movilidad de Bogotá es notable.
Los bloqueos han afectado severamente la circulación en importantes vías y estaciones de Transmilenio, generando demoras significativas y dificultades para los ciudadanos.
Las autoridades han llamado a la calma y al diálogo para intentar llegar a un acuerdo que permita aliviar la situación.
Sin embargo, el panorama para este miércoles 4 de septiembre parece complicado, con la posibilidad de que las manifestaciones se intensifiquen.
Se prevé que las calles de Bogotá sean escenario de una gran cantidad de protestas que podrían seguir afectando gravemente la movilidad y el transporte en la capital.
