Peligra la Torre del Reloj con Popayán Ciudad Libro, pues llega como invitada Adriana Lucía, una cantante y cultora de la música caribe que trae en sus entrañas El Porro y, con ella, llegan los vientos de Córdoba.
El Porro: ritmo con historia y tradición
Este ritmo tiene pequeñas historias novelescas que retratan la vida cotidiana de los pueblos costeños. Sus versos, llenos de metáforas y símiles, pintan paisajes exuberantes y evocan aromas embriagadores. El porro es más que música; es un modo de vida, una forma de expresar la alegría, el dolor y las esperanzas de sus gentes, estas narraciones enmarcadas en suaves y vibrantes acordes, invitan a mover dócilmente las caderas.
Sus máximos exponentes son: Lucho Bermúdez, Pacho Galán y Edmundo Arias, junto a la inigualable Totó La Momposina, consolidaron estos acordes como un pilar fundamental de la música colombiana. Gracias a ellos y a tantos otros intérpretes, nuestro país se reconoció a nivel mundial como un bastión musical. Incluso orquestas como La Billos Caracas y Los Melódicos, y artistas internacionales como Benny More y Damaso Pérez Prado, incluyeron porros en sus repertorios.
A mediados del siglo XX, el caucano Efraín Orozco Morales, compositor de “Señora María Rosa” y “Enigma”, llevó El Porro a escenarios internacionales, realizando giras por Chile y Argentina. Sus presentaciones, incluyeron temas como “El Caimán” y “Carmen de Bolívar”, allanaron el camino para que otros grandes como Lucho Bermúdez y, posteriormente, Bovea y sus Vallenatos, exportaran ritmos como la cumbia y el vallenato.
La influencia del Porro en la música colombiana
Este cadencioso ritmo fue un éxito en las fiestas familiares en las décadas de los 60 y 70. En aquellos tiempos, las grabaciones se hacían en frágiles discos de acetato que debían manipularse con cuidado para evitar que se rompieran y arruinaran los bailes. Fue Nelson y sus Estrellas, una agrupación venezolana, quien creó el primer manual musical para aprender a bailarlo. Gracias a ellos, varias generaciones aprendimos a mover los pies en las salas de nuestras casas, creando recuerdos inolvidables.
El Porro es tan arraigado en nuestra cultura que músicos expertos, aseguran que el himno de la capital musical de Colombia, Ibagué, es un Porro, “Ibagué Tierra de Ensueño”, compuesto por Leonor Buenaventura de Valencia, suena como un bunde, pero se siente cadenciosa lirica en su letra. Esto demuestra la profunda influencia en la música nacional.
Adriana Lucía, por su parte, recoge la tradición de los narradores de historias hechas canción y la eleva a nuevas alturas, con esta invitada de lujo, Popayán Ciudad Libro se convierte en una fiesta literaria y musical que no te puedes perder.
