Con la participación de la vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez; líderes de la Fundación Ford y funcionarios de la Asociación Lila Mujer, así como líderes y lideresas de diferentes territorios afro de Colombia, se realizó el lanzamiento de Baobab – Centro de innovación en justicia étnico-racial, de género y ambiental, una iniciativa que nace desde movimientos de los pueblos afrodescendientes del país para impulsar la justicia ambiental, étnico-racial y de género.
“Este Centro de Innovación en Justicia Étnico-Racial, de Género y Ambiental, Baobab, debe ser un espacio de pensamiento e investigación para hacer propuestas que busquen transformar la realidad de este Estado racista y patriarcal en el que vivimos. Desde aquí debe darse la reconexión de la población afrodescendiente, de la lucha de las mujeres y de la justicia ambiental. Baobab debe ser como una telaraña que se teje”, fueron las palabras de la vicepresidenta Francia Márquez Mina, en el evento de inauguración.
Baobab – Centro de innovación está ubicado en el barrio Ciudad Jardín, al sur de la ciudad de Cali; y el trabajo que desde allí se realiza es una apuesta para fortalecer procesos, capacidades y acciones colectivas con actores comunitarios, académicos y gubernamentales a través de aproximaciones innovadoras y participativas de producción de conocimiento, defensa de derechos, incidencia pública y comunicación estratégica.
“El baobab es un árbol africano, es un árbol de la vida que tiene un tronco firme contra cualquier tormenta. Este centro que hoy nace en Cali es una apuesta ancestral, es un árbol con raíces en África y la diáspora, y es el fruto de las huellas de organizaciones y movimientos afrodescendientes que han reivindicado los derechos y la justicia de los afro. En esta apuesta buscamos acompañar, fortalecer, apoyar y dar continuidad a esa lucha de décadas. Aquí hablamos de justicia étnica, racial, ambiental, de la lucha por la vida digna, por nuestros territorios y por las mujeres afectadas por las violencias basadas en género”, expresó en su discurso Esther Ojulari, directora Programas en el Centro de Innovación Baobab.
Desde este Centro, la misión es realizar aportes innovadores en temas como la reparación histórica para los pueblos afrodescendientes, la lucha contra el racismo, la apropiación social de conocimiento en temas de género e interseccionalidad, la justicia ambiental y climática, entre otros.
Finalmente, la vicepresidenta Francia Márquez agradeció a la Fundación Ford por su visión desde la filantropía y hacer lo que nadie se atreve a hacer.
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Además, reconoció especialmente a la Asociación Lila Mujer por entregar el predio donde funciona Baobab, un lugar que probablemente construyeron en el pasado con dineros del narcotráfico y que las autoridades recuperaron en extinción de dominio. Hoy, este espacio sirve como ‘casa grande’ para acoger iniciativas y personas que, mediante el esfuerzo colectivo, contribuyen de manera efectiva a conservar y dignificar la vida.
Acto simbólico

En el marco del lanzamiento, además de las presentaciones culturales que cerraron el evento, también hubo una ofrenda que representa el compromiso con la conservación del planeta.
La niña Kendy Mina Rentería le entregó a la vicepresidenta Francia Márquez Mina, el árbol de los renacientes, en un acto simbólico que representa la conservación del planeta para las futuras generaciones.
A su vez, la vicepresidenta, se lo entregó a la familia de los líderes sociales del Consejo Comunitario de Yurumanguí, Abencio Caicedo y Edinson Valencia, que se encuentran desaparecidos desde el 28 de noviembre de 2021.
Fueron sus familias acompañados de un grupo mayoras afrosdescendientes quienes sembraron esta palma de naidí que representa la vida y la fuerza de los territorios de las comunidades negras.
