Las tiendas de barrio en Colombia atraviesan una crisis económica sin precedentes que afecta gravemente sus ventas y rentabilidad.
Una encuesta reciente de Fenalco, a través de su programa Fenaltiendas, muestra que el 82% de estos pequeños comercios reportaron una caída en sus ventas o se mantuvieron sin cambios durante el segundo semestre de 2024. Solo un 17% registró un incremento en sus ingresos.
El impacto del impuesto saludable
Uno de los factores que más golpeó a las tiendas de barrio es la implementación del impuesto saludable, un tributo que encarece las bebidas azucaradas y los alimentos ultraprocesados.
Según el estudio, este impuesto afectó al 67% de los negocios de barrio, ya que los consumidores redujeron significativamente la compra de productos como gaseosas, snacks, golosinas y productos de panadería, lo que impactó directamente las ganancias de estos establecimientos.
A este desafío se suman los constantes incrementos en los costos de los productos. Los impuestos aumentaron un 20%, mientras que los precios de servicios públicos y arriendos también subieron, afectando aún más la rentabilidad de las tiendas.
Según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del DANE, la inflación de alimentos y bebidas alcanzó el 4.49% en enero de 2025, pero algunos productos como las golosinas registraron un aumento del 53.48%.
ENCUESTA FENALTIENDAS
LA CRISIS DE LAS TIENDAS DE BARRIO SE AGRAVA SIGNIFICATIVAMENTE EN COLOMBIA: FENALCO
⚠️Disminución de ventas, altos costos de los servicios públicos, arriendos e impuesto “saludable” principales amenazas para la supervivencia de las tiendas
🔴82% de las… pic.twitter.com/3Wd0MIPxY8
— Fenalco Nacional (@FenalcoNacional) February 26, 2025
La competencia y la difícil supervivencia
Además de los altos costos, la competencia se intensificó para las tiendas de barrio. El 70% de los tenderos considera que su mayor rival es otra tienda de barrio. Sin embargo, también enfrentan la presión de minimercados, autoservicios, supermercados y vendedores ambulantes.
Este panorama se tornó tan complejo que cerca del 30% de los tenderos evaluaron la posibilidad de cerrar su negocio en 2024 debido a la falta de rentabilidad y las dificultades para sostener los costos operativos.
A pesar de las dificultades, algunos comercios comenzaron a adaptarse a las nuevas demandas del mercado, modernizando ciertos aspectos de su operación.
Aunque el efectivo sigue siendo el medio de pago más utilizado, las opciones digitales como Nequi, Daviplata y datáfonos ganaron terreno, lo que permitió a los tenderos ofrecer métodos de pago más convenientes para sus clientes.
Otro cambio significativo fue la disminución del fiado en un 54%, una práctica tradicional en estos negocios, debido a la crisis económica y la falta de liquidez entre los consumidores.
El reto de la formalización
El informe de Fenalco también señala las dificultades de las tiendas de barrio en cuanto a su formalización. El 96% de estos negocios pertenece a los estratos 1, 2 y 3, y el 60% de los tenderos no realiza aportes a la seguridad social. Solo el 17% cotiza para su pensión y la de sus empleados, lo que refleja una gran informalidad en el sector.
Ante este complejo panorama, Fenalco hizo un llamado al Gobierno para reconsiderar el impuesto saludable, argumentando que su impacto erosionó la economía de los hogares más vulnerables y debilitó la estabilidad financiera de los tenderos.
Según Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, los altos impuestos afectaron especialmente a los pequeños comercios, y es urgente encontrar medidas que ayuden a mitigar la crisis que atraviesan.
El futuro de las tiendas de barrio en Colombia parece incierto, y la supervivencia de muchos de estos negocios dependerá de su capacidad para adaptarse a un entorno económico cada vez más desafiante.
