Este jueves, el Movimiento de Autoridades Indígenas del Sur Occidente (AISO), junto a NUNAKCHAK y otras organizaciones sociales del Cauca, lideraron una masiva movilización en la ciudad de Popayán. La protesta tuvo como eje central la exigencia de tarifas justas de energía para la población caucana. También buscaron impulsar la democratización del servicio eléctrico en la región.
Exigen tarifas justas y acceso equitativo a la energía
Las comunidades marcharon con el propósito de denunciar los altos costos de la energía y rechazaron la privatización del servicio público. Los manifestantes afirmaron que la crisis energética en el Cauca y en Colombia no depende exclusivamente de los concejales. Señalaron que la Compañía Energética de Occidente (CEO) impone tarifas elevadas. También destacaron que el cobro del alumbrado público representa solo un impuesto dentro de la tarifa general.
Los convocantes de AISO exigieron al Gobierno Nacional trabajar en la prestación de servicios de energía pública en el Cauca y el suroccidente colombiano. “Nuestras chivas marchan por la vida y por el Cauca”, afirmaron los organizadores. Con este mensaje, reiteraron su compromiso con la defensa de los derechos de las comunidades. También insistieron en la necesidad de garantizar el acceso equitativo a los servicios básicos.
Continúa la lucha social por la energía pública
La protesta se sumó a una serie de movilizaciones que buscan presionar a las autoridades. Los manifestantes esperan que se adopten medidas para garantizar un servicio de energía asequible y justo. En los últimos meses, las comunidades han expresado reiteradamente su inconformidad con las tarifas actuales. Aseguran que el modelo de privatización solo ha generado desigualdades y afectado a las poblaciones más vulnerables. En ese sentido, insisten en que la solución debe partir de una política pública integral. Su propuesta es que el Estado asuma un papel más activo en la regulación y prestación del servicio. Consideran que la energía es un derecho fundamental y no un negocio.
La movilización en Popayán evidenció la magnitud del problema. La multitudinaria participación de diferentes sectores en la protesta, refleja el malestar generalizado. Organizaciones sociales, comunidades indígenas y ciudadanos del común se unieron en una sola voz. Su demanda es clara: tarifas justas y acceso equitativo a la energía. En los próximos días, se esperan nuevas manifestaciones y un diálogo con las autoridades. La lucha por la democratización de la energía continúa y la presión social aumenta.
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