Un altercado a puños entre el concejal Alexander López y el secretario de infraestructura Juan Fernando Ibarra ocurrió en plena vía pública del corregimiento de El Bordo. La escena entre funcionarios generó rechazo generalizado y puso en entredicho la institucionalidad en el municipio de El Patía, Cauca.
Pelea en la vía pública frente a ciudadanos
El hecho entre los funcionarios sucedió en un establecimiento comercial de El Bordo, cabecera municipal de El Patía. Varios ciudadanos presenciaron el enfrentamiento mientras los funcionarios se agredían físicamente. Personas que se encontraban en el lugar grabaron el episodio en video y luego difundieron el material a través de redes sociales. El contenido rápidamente circuló por internet y provocó una ola de indignación.
Según el concejal López, Juan Fernando Ibarra, secretario de Infraestuctura. Entró al establecimiento donde labora y lo agredió con un golpe en la cara. Ante esta situación el concejal López, reaccionó de la misma manera, pero en denfensa propia. Las imágenes registradas muestran la gravedad de los hechos y el nivel de violencia que ambos funcionarios exhibieron en público.
#OPINE. A puños se enfrentaron en plena vía pública el concejal Alexander Mosquera y el Secretario de Infraestructura Luis Fernando Ibarra, del mpio/Patía (Cauca). El hecho se habría dado debido a que el señor Ibarra agredió al cabildante en respuesta a unas presuntas ofensas. pic.twitter.com/VTnTU02ptJ
— Colombia Oscura (@ColombiaOscura_) May 3, 2025
El concejal López, se pronunció en sus redes sociales, sobre lo sucedido.
” Como concejal y actual presidente del Concejo Municipal de Patía, me permito informar a la comunidad lo siguiente. El día 29-04-25, se presentó un lamentable altercado entre el suscrito y el señor Juan Fernando Ibarra, funcionario de la Secretaría de Infraestructura Municipal. Dicho enfrentamiento ocurrió en mi lugar de trabajo, específicamente en un establecimiento propiedad de mi esposa, donde fui agredido físicamente por el mencionado funcionario”, comentó.
“Quiero dejar absolutamente claro que mi reacción se dio en legítima defensa ante la agresión recibida. Lamento profundamente que estos hechos hayan ocurrido y pido excusas públicas a la comunidad por la situación vivida, la cual no representa los valores ni el comportamiento que debemos ejemplificar como servidores públicos, nosotros somos ejemplo para nuestra sociedad, y es por ello que si el pueblo pide mi renuncia lo haré, no tengo ningún problema en dar un paso a un lado, tengo mi conciencia tranquila ante esta situación”.
“De igual manera, rechazo categóricamente las afirmaciones del señor Fernando, quien ha manifestado públicamente que yo me habría referido de manera irrespetuosa hacia su familia. Niego rotundamente haber hecho cualquier comentario que involucre a su esposa o a su hija menor de edad. Invito al señor Ing a que, en aras de la transparencia, publique las pruebas de tales afirmaciones, las cuales niego tajantemente”.
“Aclaro que toda mi intervención en la rendición de cuentas realizada en el sector de la Fonda fue pública, frente a más de 200 ciudadanos, quienes son testigos de que en ningún momento hice mención alguna a temas personales o familiares del señor Ing. Todo lo dicho en ese espacio estuvo enmarcado dentro de mis funciones constitucionales y legales como concejal, conforme al artículo 2 y al artículo 3.13 de la Constitución Política de Colombia, los cuales garantizan nuestro derecho y deber de ejercer control político y rendir cuentas a la ciudadanía”.
“Reitero que soy una persona trabajadora, honesta y respetuosa, padre de familia, y siempre he procurado actuar con rectitud y responsabilidad. No tengo conflictos personales ni intereses particulares en este tema, más allá de cumplir mi deber como representante de la comunidad. Invito a la ciudadanía y a los organismos competentes a investigar cualquier acusación o insinuación que se haga en mi contra, con la plena confianza de que no tengo nada que ocultar”.
“Finalmente, hago un llamado al diálogo respetuoso y a la reflexión sobre la manera en que resolvemos nuestras diferencias, especialmente quienes ejercemos funciones públicas, pues tenemos la responsabilidad de ser ejemplo para la sociedad. El reconocer los errores nos hace valientes y estoy presto para que estos malos entendidos no trasciendan con el diálogo y buscar una pronta solución a este terrible mal entendido, soy un hombre de paz, no tengo problemas con nadie, el único mal entendido es este. Pido a Dios me proteja y que las cosas no trasciendan y que todo terminé ahí. Seguiré cumpliendo con mis funciones como concejal con la misma dedicación y compromiso, siempre al servicio de la comunidad de Patía, si el pueblo así lo decide”.
Como concejal y actual presidente del Concejo Municipal de Patía, me permito informar a la comunidad lo siguiente:
El día 29-04-25, se presentó un lamentable altercado entre el suscrito y el señor Juan Fernando Ibarra, funcionario de la Secretaría de Infraestructura Municipal. Dicho enfrentamiento ocurrió en mi lugar de trabajo, específicamente en un establecimiento propiedad de mi esposa, donde fui agredido físicamente por el mencionado funcionario.
Quiero dejar absolutamente claro que mi reacción se dio en legítima defensa ante la agresión recibida. Lamento profundamente que estos hechos hayan ocurrido y pido excusas públicas a la comunidad por la situación vivida, la cual no representa los valores ni el comportamiento que debemos ejemplificar como servidores públicos, nosotros somos ejemplo para nuestra sociedad, y es por ello que si el pueblo pide mi renuncia lo haré, no tengo ningún problema en dar un paso a un lado, tengo mi conciencia tranquila ante esta situación.
De igual manera, rechazo categóricamente las afirmaciones del señor Fernando, quien ha manifestado públicamente que yo me habría referido de manera irrespetuosa hacia su familia. Niego rotundamente haber hecho cualquier comentario que involucre a su esposa o a su hija menor de edad. Invito al señor Ing a que, en aras de la transparencia, publique las pruebas de tales afirmaciones, las cuales niego tajantemente.
Aclaro que toda mi intervención en la rendición de cuentas realizada en el sector de la Fonda fue pública, frente a más de 200 ciudadanos, quienes son testigos de que en ningún momento hice mención alguna a temas personales o familiares del señor Ing. Todo lo dicho en ese espacio estuvo enmarcado dentro de mis funciones constitucionales y legales como concejal, conforme al artículo 2 y al artículo 3.13 de la Constitución Política de Colombia, los cuales garantizan nuestro derecho y deber de ejercer control político y rendir cuentas a la ciudadanía.
Reitero que soy una persona trabajadora, honesta y respetuosa, padre de familia, y siempre he procurado actuar con rectitud y responsabilidad. No tengo conflictos personales ni intereses particulares en este tema, más allá de cumplir mi deber como representante de la comunidad. Invito a la ciudadanía y a los organismos competentes a investigar cualquier acusación o insinuación que se haga en mi contra, con la plena confianza de que no tengo nada que ocultar.
Finalmente, hago un llamado al diálogo respetuoso y a la reflexión sobre la manera en que resolvemos nuestras diferencias, especialmente quienes ejercemos funciones públicas, pues tenemos la responsabilidad de ser ejemplo para la sociedad. El reconocer los errores nos hace valientes y estoy presto para que estos malos entendidos no trasciendan con el diálogo y buscar una pronta solución a este terrible mal entendido, soy un hombre de paz, no tengo problemas con nadie, el único mal entendido es este.
Pido a Dios me proteja y que las cosas no trasciendan y que todo terminé ahí.Seguiré cumpliendo con mis funciones como concejal con la misma dedicación y compromiso, siempre al servicio de la comunidad de Patía, si el pueblo así lo decide.
Publicado por Alexander Lopez en Sábado, 3 de mayo de 2025
Silencio institucional agrava el malestar
La administración municipal y el Concejo de El Patía todavía no han emitido ningún pronunciamiento oficial. Este silencio incrementó el malestar de la comunidad, que cuestiona la falta de responsabilidad institucional ante un hecho tan delicado. Ciudadanos exigen una postura clara de las autoridades, que hasta ahora han evitado referirse públicamente al incidente entre los funcionarios.
Diversas voces en el municipio han instado a los entes de control, para que investiguen lo sucedido y tomen medidas. De comprobarse una violación al régimen ético de los funcionarios públicos, los implicados podrían enfrentar sanciones como la suspensión o la inhabilidad para ejercer cargos.
El episodio entre los funcionarios no solo evidenció una conducta reprochable entre funcionarios. También reveló el preocupante deterioro del debate público dentro de la administración local. La comunidad exige respuestas concretas y acciones ejemplares que refuercen el respeto por las instituciones. La confianza en la institucionalidad se ve afectada por estos hechos. La ciudadanía no quiere que la imagen pública del municipio quede manchada por comportamientos violentos de sus representantes.
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