El sector agropecuario colombiano comenzó el año con resultados alentadores. De acuerdo con el más reciente informe del Grupo Bancolombia, el Producto Interno Bruto (PIB) del agro registró un crecimiento real anual del 7,1 % en el primer trimestre de 2025, lo que marca un cambio estructural en la dinámica del campo tras un 2024 con bajo desempeño.
Incluso ajustado por estacionalidad y calendario, el avance fue del 5,9 %, reflejando una recuperación sólida en todas las ramas productivas del sector.
El café, con una expansión del 31,3 %, fue el principal motor del crecimiento, gracias a una producción que volvió a niveles pre-pandemia y al buen comportamiento de los precios internacionales.
Café el gran protagonista
Durante el primer trimestre se produjeron 3,78 millones de sacos de café, un aumento del 35,7 % frente al mismo periodo de 2024. El repunte pone al país nuevamente en ruta hacia los 14,7 millones de sacos anuales, meta alcanzada por última vez en 2019.
Además del volumen, el café colombiano gozó de precios favorables en los mercados internacionales, con un incremento del 87 % frente al promedio del año anterior, a pesar del arancel del 10 % impuesto por Estados Unidos.
Ganadería y leche: más producción y consumo
La ganadería mostró una variación positiva del 8,9 %, respaldada por un crecimiento del 8 % en el sacrificio bovino y mejores precios en pie, que alcanzaron los $8.600 por kilo.
La industria láctea también presentó signos de recuperación: el acopio de leche creció 5 % y las ventas reales un 7,5 %, impulsadas por la reactivación del consumo.
En el segmento pecuario, el pollo mostró un aumento de producción, con precios en alza del 9 % en canal entero y 11 % en pechuga.
La producción porcina continuó su expansión, aunque con márgenes estrechos, mientras que el sector del huevo anticipa un crecimiento de entre 6 % y 7 % en 2025, a pesar de la caída en precios que frena inversiones.
Agroindustria en recuperación
Después de dos años golpeada por la inflación y los impuestos a los ultraprocesados, la agroindustria comienza a mostrar signos de reactivación. La producción de aceite de palma aumentó 12 %, y la de azúcar un 6 %.
Las ventas de productos cárnicos también crecieron, aprovechando la mayor disponibilidad de insumos.
No obstante, el cacao y el chocolate enfrentan dificultades: los precios internacionales del grano se mantienen 4 o 5 veces por encima de su promedio histórico, afectando la cadena de valor.
El sector exportador enfrenta un nuevo desafío con la imposición de aranceles del 10 % en EE.UU. sobre productos como el aguacate, el banano, la lima Tahití, las flores y el café. Aunque la devaluación del peso ayuda a mantener la competitividad frente a otros países, el impacto será desigual según el grado de dependencia de cada cadena productiva.
En cuanto a insumos, los fertilizantes como la urea subieron 18 % entre abril y mayo, mientras que los precios del maíz amarillo se recuperaron un 4 % en abril tras caer el 30 % frente al promedio de 2023. El arroz paddy, por su parte, enfrenta una baja del 20 % en su cotización.
El agro colombiano vive un momento importante. El crecimiento registrado en el primer trimestre de 2025 no solo evidencia una recuperación, sino una transformación estructural que dependerá de cómo el país maneje los retos arancelarios, de insumos y climáticos en el mediano plazo.
Le podría interesar:
Adiós al 4×1000: propuesta avanza en el Congreso
