Un golpe que expone el avance silencioso de las AUN
La Fiscalía General de la Nación confirmó la legalización de armas incautadas en Cumbal, un hallazgo que representa uno de los golpes recientes más relevantes contra las Autodefensas Unidas de Nariño (AUN). La operación se desarrolló en zona rural de este municipio fronterizo, con apoyo del Ejército Nacional, y dejó al descubierto un arsenal que evidencia el fortalecimiento de esta estructura criminal que opera entre Colombia y Ecuador.
En el primer reporte oficial, las autoridades señalaron que el hallazgo refleja la consolidación de células armadas que buscan ejercer control sobre corredores estratégicos, reforzando así la seguridad en Cumbal y en la región.

Un arsenal de guerra listo para ser utilizado
Durante la diligencia judicial, los uniformados encontraron un amplio conjunto de armas incautadas en Cumbal, lo que confirma la capacidad ofensiva que estaban construyendo las AUN. Entre los elementos hallados se reportaron seis fusiles, una escopeta calibre 12, un mortero hechizo, treinta proveedores para fusil, 1.157 cartuchos de diferentes calibres, tres radios de comunicación, siete chalecos multipropósito y otros equipos tácticos asociados a operaciones armadas.
Los peritos del CTI efectuaron los análisis balísticos correspondientes y confirmaron que todo el material estaba en óptimas condiciones y apto para ser utilizado, reforzando la alerta por el riesgo que representa este arsenal en la frontera.
Intendencia, propaganda y estupefacientes: una estructura en expansión
Además del poder de fuego, la Fiscalía reportó abundante material de intendencia: uniformes pixelados, camibuzos, cavas camufladas, morrales militares, bolsos de lona, capas, bufandas y brazaletes con el emblema de las Autodefensas Unidas de Nariño. También fueron halladas cuatro bolsas plásticas con estupefacientes, lo que vincula este operativo con economías ilícitas en la frontera.
La presencia de brazaletes y propaganda indica un proceso avanzado de consolidación interna, en el que la organización buscaba fortalecer su identidad y su presencia territorial en zonas de difícil acceso. Para los investigadores, este proceso evidencia una dinámica criminal en expansión, donde la incautación de armas constituye solo una parte de un engranaje más amplio.

Investigación por tráfico de armas y narcotráfico
Tras la legalización de las armas incautadas en Cumbal, la Fiscalía abrió una investigación por los delitos de fabricación, tráfico y porte de armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas, así como por tráfico de estupefacientes. Todos los elementos recuperados están siendo sometidos a análisis técnicos para determinar su procedencia y establecer si guardan relación con otros ataques o acciones de los grupos armados en Nariño.
Un golpe que afecta la expansión criminal en la frontera
Las autoridades señalaron que este golpe representa una afectación significativa a la capacidad operativa de las AUN, pero advierten que su crecimiento continúa siendo silencioso y progresivo. La cantidad y tipo de armamento encontrado revela que la estructura no solo se prepara para labores de defensa, sino para posibles acciones ofensivas en la región fronteriza.
Mientras avanza la investigación judicial, Ejército y Fiscalía anunciaron que reforzarán operaciones para impedir que estas estructuras sigan expandiéndose en el suroccidente del país.

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