En el escenario político del Cauca empiezan a consolidarse liderazgos que no siempre ocupan titulares ruidosos, pero que construyen respaldo desde el territorio, el trabajo social y la experiencia institucional. En ese contexto se inscribe la trayectoria de Arnulfo Mostacilla Carabalí, un nombre que comienza a aparecer con mayor frecuencia en las conversaciones electorales del departamento.
No subestimen al negro
Y no, que nadie se escandalice por el titular. No es un insulto, es una advertencia política: hay liderazgos que no hacen ruido, pero hacen camino. Silenciosos, constantes, y cuando llegan… pesan.
Arnulfo Mostacilla Carabalí es uno de esos casos. Líder político y social del norte del Cauca, con un potencial electoral que muchos están subestimando por error —y por arrogancia—. Estamos viendo cómo estos liderazgos, nacidos en lo social, cansados de “los mismos con las mismas”, empiezan a transitar hacia lo político no por ambición personal, sino por agotamiento colectivo.

Cámara de Representantes: la trayectoria política de Arnulfo Mostacilla Carabalí en el Cauca
Mostacilla es candidato a la Cámara de Representantes por el Cauca para las elecciones legislativas de 2026, a través de Fuerza Cauca en representación de Colombia Renaciente. Hombre de provincia, dos veces alcalde de Miranda, con experiencia en la Contraloría Departamental del Cauca, y con un capital simbólico que muchos políticos profesionales jamás lograrán: su trabajo social y comunitario como bombero. Preside la Asociación de Bomberos del Cauca y ostenta el grado de capitán, ganándose el respeto real —no comprado— de un gremio que literalmente arriesga la vida por los demás.
Eso no es marketing político: es trayectoria. Hablamos entonces de un líder conocido, con experiencia social y política, modesto, cercano, con carisma y conexión real con la gente. Y eso, en política, no es un detalle menor: se le ve recorriendo pueblos sin escoltas simbólicas, sin soberbia, sin poses forzadas, sin ansiedad electoral. Tranquilo. Seguro. Constante.
Ahora bien, tampoco es ingenuo el escenario que lo rodea. No es menor que lo respalde el exgobernador del Cauca Elías Larrahondo Carabalí, una figura con reconocimiento, liderazgo, capital humano y un profundo conocimiento de la arquitectura política: alianzas, acuerdos, estructuras y lectura de poder. Todo eso suma, y suma mucho, en un proceso como este.

Contexto político y lectura del escenario electoral
Pero se equivocan —gravemente— quienes creen que atacando a Elías van a “joder” a Mostacilla. De hecho, ya se ve el libreto repetido: páginas falsas, ataques dirigidos, narrativas burdas, como si Elías fuera el único enemigo visible. Estrategia vieja. Política vieja. Error nuevo.
Sí, se puede decir que es el candidato de Elías. Pero no se puede decir que Arnulfo sea solo eso.
Porque Arnulfo Mostacilla tiene trayectoria propia, liderazgo propio, capital social propio, don de gente real y una esencia que no se fabrica en oficinas ni en agencias de comunicación. Eso no se hereda: se construye. Y eso, políticamente, pesa más de lo que muchos quieren aceptar.
Subestimarlo sería un error.
Atacarlo por terceros, una torpeza.
Ignorarlo, un acto de soberbia política.
Y en política, la soberbia casi siempre se paga.
