Un ataque violento contra un bus de escuela de fútbol en Jamundí desató indignación y preocupación en el Valle del Cauca.
El hecho ocurrió la noche del 14 de mayo; dos hombres interceptaron el vehículo en la vía entre Villa Paz y el casco urbano de Jamundí.
Según Asocaña, el conductor fue herido; luego, los atacantes incendiaron el bus tras finalizar su ruta de transporte, generando alarma en la comunidad.
Por fortuna, los menores ya habían llegado a sus hogares antes del atentado; se evitó una tragedia mayor, aunque el impacto fue profundo.
Inaceptable. Anoche en Jamundí atacaron un bus de una escuela de fútbol de un ingenio azucarero. No hay garantías de seguridad para el transporte de los niños en esta zona. Los violentos nos siguen quitando la esperanza y los sueños. pic.twitter.com/gOmrAOsOrh
— Claudia Calero (@ClaudiaCaleroC) May 15, 2025
El deporte en riesgo
El bus formaba parte de un programa deportivo que beneficia a mil niños de diez escuelas de fútbol en municipios del Valle y norte del Cauca.
Claudia Calero, presidenta de Asocaña, rechazó el ataque; advirtió que estos hechos amenazan iniciativas sociales que transforman la vida de jóvenes vulnerables.
“Hoy los violentos nos arrebatan la esperanza; atacar a quienes trabajan por el futuro de nuestros niños es inaceptable”, expresó Calero con contundencia.
La líder anunció que se evalúa suspender el transporte de menores; la falta de seguridad podría afectar directamente a familias y comunidades beneficiadas.
Asocaña rechaza el ataque en contra un bus de una escuela de fútbol de un ingenio azucarero en Jamundí, Valle del Cauca. Qué triste retroceso pic.twitter.com/93syPOFZhU
— CBonlinecali (@CBonlinecali) May 15, 2025
Grupos armados, la sombra detrás del ataque
El ataque se registró en una zona con fuerte presencia de grupos armados ilegales; destacan las disidencias de las FARC del frente Jaime Martínez.
Las autoridades aún no confirman si los responsables pertenecen a ese grupo o si fue delincuencia común; las investigaciones siguen en curso.
Por otro lado, la Tercera Brigada del Ejército y la Policía Metropolitana de Cali iniciaron operativos para esclarecer los hechos y capturar a los autores materiales.
La violencia sigue golpeando a Jamundí y sus alrededores; líderes locales exigen mayor presencia del Estado para proteger a las comunidades vulnerables.
Te puede interesar:
