Ataques coordinados en el Cauca dejan heridos y aumentan la tensión en comunidades indígenas
Violencia contra comunidades indígenas en Corinto y Suárez
Una serie de ataques coordinados en el Cauca estremeció nuevamente al norte del departamento, dejando herido a un líder indígena y generando temor en las comunidades.
El hecho más reciente se registró en zona rural de Corinto, donde hombres armados, presuntamente del frente Dagoberto Ramos, dispararon contra integrantes del Cabildo Indígena Páez, hiriendo al comunero Álvaro Campo, reconocido por su liderazgo en procesos de defensa territorial y liberación de la Madre Tierra.

Ataque en Corinto: tensión y retaliación
El ataque en Corinto ocurrió en la vereda El Alto, cuando la comunidad indígena mantenía retenidos a tres presuntos miembros del grupo armado para obtener información sobre el secuestro del comunero Tevi Muñoz, desaparecido días atrás.
En medio de la tensión, los agresores irrumpieron con fuego de fusil, aumentando la violencia contra indígenas y generando rechazo en toda la región del norte del Cauca.
Ataques simultáneos en Suárez y Corinto
Según la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN) y el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), los hechos fueron parte de una acción coordinada, ya que de forma simultánea se registró otro ataque en el municipio de Suárez, donde una comisión de la Guardia Indígena fue hostigada mientras protegía a menores de edad.
Ambas organizaciones advirtieron que estos ataques coordinados en el Cauca buscan debilitar los ejercicios de autoridad y control territorial de los pueblos indígenas frente a los grupos armados ilegales.

Exigen garantías al Estado colombiano
“No es un hecho aislado. Estamos frente a una ofensiva dirigida contra nuestros procesos organizativos. Exigimos al Estado colombiano que garantice la vida y la autonomía de nuestros pueblos”, señaló un vocero del CRIC.
Hasta el momento, no se conoce pronunciamiento oficial sobre los hechos. Las comunidades indígenas permanecen en alerta mientras la Guardia Indígena refuerza las acciones de control interno.
Un territorio bajo fuego
El norte del Cauca sigue siendo escenario de conflicto entre disidencias de las FARC, narcotráfico y comunidades indígenas que defienden su territorio.
“Nuestra resistencia es por la vida, no por la guerra”, reiteraron las autoridades ancestrales, llamando a la paz y al respeto por la autonomía de los pueblos originarios.

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