La selva del Darién, uno de los corredores migratorios más peligrosos del mundo, sigue siendo escenario de tránsito para miles de personas.
Sin embargo, recientes reportes de la Cruz Roja en Colombia y Panamá señalan una disminución en el número de migrantes que atraviesan esta región, al tiempo que emerge un fenómeno preocupante: la migración inversa.
La Cruz Roja Colombiana, especialmente su Seccional Antioquia, ha intensificado su labor humanitaria en los municipios de Necoclí, Turbo, Capurganá y Acandí.
Allí, entre los servicios prestados, se registran 43.180 atenciones en salud, 7.487 servicios en protección, 634 acciones en agua, saneamiento e higiene, y 188 entregas de asistencia humanitaria.
Según Ricardo Narváez, líder de salud de la Cruz Roja Colombiana, aunque las cifras muestran una baja en el flujo hacia el norte, no hay claridad sobre las causas de este descenso.
Narváez también alertó sobre la migración inversa, una tendencia en la que algunos migrantes estarían regresando a sus países de origen o moviéndose hacia el sur del continente y no por el Darién.
🚨 ¡ MIGRANTES DEPORTADOS ANTES DE LLEGAR A ESTADOS UNIDOS! 🚨
Aunque logres cruzar el Darién, puedes ser deportado.
Estados Unidos y Panamá están trabajando para interceptar y deportar a migrantes ilegales.
No te arriesgues. pic.twitter.com/WUjosbmEPh
— Embajada de los EE.UU., Venezuela (@usembassyve) March 13, 2025
Nuevas rutas y atención en Panamá
En territorio panameño, Nayeli Miranda, voluntaria de la Cruz Roja Panameña, informó sobre un cambio en las rutas y los puntos de atención.
Los migrantes ahora están siendo trasladados a San Miguelito, para luego llegar en buses a la terminal y finalmente a Miramar, en Puerto Velo, Colón.
Las condiciones de salud con las que llegan son alarmantes. “Llegan infectados, con alergias, picaduras, mordeduras, pies hinchados. Personas con diabetes e hipertensión mal controladas, tras pasar de 6 a 12 días sin atención médica”, explicó Miranda.
Uno de los riesgos emergentes es el virus Oropouche, ya presente entre la población migrante. Este virus afecta el sistema respiratorio, provoca fiebre y dolores intensos.
“Es más fuerte que un resfriado, pero tratable”, añadió.
#FIPOpina | El flujo de migrantes por el Darién cayó un 96% en el último año, pero no es una señal de mejora, sino el reflejo de políticas más restrictivas que dejan a miles de migrantes en mayor vulnerabilidad.
Quienes aún avanzan enfrentan más riesgos y a gobiernos cada vez más… pic.twitter.com/2DTXs8nWdd— Fundación Ideas para la Paz (@ideaspaz) April 4, 2025
Enfermedades crónicas y contacto familiar
Para la Cruz Roja, uno de los mayores desafíos es la atención a personas con enfermedades crónicas, un aspecto que, según Narváez, no cuenta con el respaldo financiero suficiente.
Además, destacó la urgencia de reforzar el restablecimiento de contacto familiar y el transporte humanitario.
“El tipo de atención no cambia mucho con el nuevo flujo migratorio, pero sí requiere mayor flexibilidad, ya que quienes han transitado durante más tiempo pueden tener condiciones más complejas”, puntualizó.
Tanto en Colombia como en Panamá, la Cruz Roja mantiene su presencia activa en el terreno, monitoreando de forma constante los cambios en la dinámica migratoria y adaptando su respuesta ante las necesidades de una población en tránsito que, pese a las variaciones en el flujo, continúa enfrentando múltiples vulnerabilidades.
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