El Bajo Calima otra vez bajo amenaza: el temor al desplazamiento masivo revive en Buenaventura
Buenaventura, Valle del Cauca. La tensión vuelve a crecer en la zona rural de Buenaventura, específicamente en el Bajo Calima, donde comunidades enteras denuncian la presencia de grupos armados ilegales. Las familias que habían retornado a su territorio hace poco más de un año hoy temen ser víctimas de un nuevo desplazamiento masivo, una situación que revive heridas abiertas y refleja la fragilidad de la paz en esta región del Pacífico colombiano.
Comunidades atrapadas en la zozobra
Los habitantes relatan que en los últimos días se han escuchado disparos y hostigamientos contra la fuerza pública, además de choques entre bandas criminales. Este panorama ha encendido las alarmas por un posible desplazamiento forzado. El personero distrital, Jefferson Potes, confirmó la preocupación de la comunidad:
“Existe un miedo latente que puede llevar a que estas familias abandonen otra vez sus hogares. Sería lamentable, porque apenas habían retornado después de un año y medio de ausencia”.
El temor no se limita a los adultos. En los colegios rurales del Bajo Calima se habla de una alerta por reclutamiento de menores, lo que ha generado angustia entre padres de familia, docentes y estudiantes que sienten amenazada su tranquilidad y seguridad.

Versiones encontradas de las autoridades
Mientras que el personero asegura que se han registrado enfrentamientos, la secretaria de Gobierno de Buenaventura, María Liliana Paz, entregó una versión distinta. Según ella, sí se presentaron disparos, pero no enfrentamientos directos:
“Los disparos fueron intentos de hostigamiento a la fuerza pública que protege a la comunidad. La zozobra existe, pero no podemos hablar de choques armados”.
Estas versiones cruzadas reflejan la dificultad de establecer con precisión el alcance de la crisis, aunque ambas coinciden en que la comunidad vive bajo un ambiente de miedo e inseguridad.

Un territorio marcado por la guerra
El Bajo Calima y otras zonas rurales de Buenaventura han sido históricamente escenarios de conflicto armado, narcotráfico y violencia. Su posición estratégica como principal puerto marítimo de Colombia la convierte en corredor clave para economías legales e ilegales. Sin embargo, la pobreza, la falta de servicios básicos y la presencia constante de grupos armados ilegales limitan las oportunidades de desarrollo y aumentan el riesgo de un nuevo desplazamiento masivo.
Llamado urgente
Los líderes comunitarios del Bajo Calima piden con urgencia mayor presencia institucional y acciones efectivas que garanticen la seguridad. Temen que, de no actuar de manera inmediata, se repita el doloroso episodio del desplazamiento masivo, con consecuencias irreversibles para la población y para un territorio que lucha por superar décadas de guerra en el Pacífico colombiano.
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