El bombardeo en Guaviare deja 19 disidentes muertos en la ofensiva más dura de Petro contra ‘Iván Mordisco’
Un operativo sin precedentes en el sur del país
Las Fuerzas Militares confirmaron el desarrollo de una operación aérea y terrestre de gran escala en zona rural del municipio de Calamar, Guaviare, que dejó 19 disidentes de las Farc muertos y varios más en fuga.
El bombardeo en Guaviare fue dirigido contra el frente armado comandado por alias Pescado, uno de los hombres de confianza de Iván Mordisco, líder del Estado Mayor Central de las disidencias.
La acción, ejecutada entre el 9 y el 11 de noviembre, se desarrolló tras un trabajo de inteligencia de varios meses que permitió ubicar los campamentos del grupo armado. La ofensiva se materializó con bombardeos precisos en una zona selvática de difícil acceso, seguidos por la incursión de unidades especiales del Ejército Nacional.

La orden directa del presidente Petro y el giro en su política de paz
El presidente Gustavo Petro autorizó personalmente la operación, marcando un punto de inflexión en su estrategia de paz total. Según fuentes del Gobierno, la decisión respondió a los recientes ataques con drones explosivos perpetrados por las disidencias en el sur del país.
Uno de estos atentados, ocurrido en octubre, tuvo como blanco la vivienda del alcalde de Calamar, Farid Camilo Castaño, generando alarma nacional.
“El país no puede permitir agresiones mientras se habla de paz”, expresó Petro en su cuenta de X, defendiendo la legitimidad del bombardeo en Guaviare y la necesidad de proteger a las comunidades.
Disidencias en retroceso y debate sobre la paz total
Las autoridades confirmaron que tras el bombardeo se recuperaron 19 cuerpos y que cinco integrantes del grupo armado se entregaron voluntariamente. Las operaciones de control territorial continúan en el área, considerada estratégica para el narcotráfico y la movilidad de hombres armados hacia Meta, Caquetá y Vaupés.
Este es el sexto bombardeo del año y el primero dirigido directamente contra estructuras de Iván Mordisco en el Guaviare. Con ello, el Gobierno busca enviar un mensaje de autoridad ante la opinión pública y los grupos armados, en momentos en que los diálogos se encuentran debilitados.
Implicaciones políticas y éticas
El impacto de esta ofensiva militar trasciende lo operativo. Analistas sostienen que el Gobierno pretende demostrar control y firmeza, pese a las críticas sobre los límites éticos de los bombardeos, una práctica que el propio Petro había cuestionado antes de llegar al poder.
Mientras las operaciones continúan en la selva del Guaviare, el país vuelve a debatir si la paz total es posible en medio del rugido de las bombas.
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