El bombardeo en Guaviare que rompe la tregua: Petro endurece su política de paz total
Ofensiva militar marca un giro en la estrategia del Gobierno Nacional
El presidente Gustavo Petro confirmó la orden de realizar un bombardeo en Guaviare contra las disidencias de las Farc al mando de ‘Iván Mordisco’, una acción que marca un giro decisivo en la política de paz total.
A través de su cuenta en X, el mandatario anunció: “Ofensiva militar contra Iván Mordisco en el Guaviare. He ordenado el bombardeo y la disolución militar del frente ubicado por las Fuerzas Militares”.

La operación, iniciada en la madrugada del lunes, busca desmantelar estructuras asociadas al narcotráfico y la extorsión en una de las regiones más críticas del país. Hasta el momento, las autoridades mantienen reserva sobre el número de bajas y los resultados del ataque.
Un viraje en la política de paz total
La orden de ejecutar el bombardeo en Guaviare representa un endurecimiento sin precedentes en el discurso y la acción del Gobierno. Desde su posesión, Petro había privilegiado la negociación con los grupos armados, pero los recientes ataques contra la Fuerza Pública llevaron a reconsiderar la estrategia.
Fuentes del Ministerio de Defensa confirmaron que la operación fue planeada con precisión militar para impactar directamente la estructura de Iván Mordisco, una de las más poderosas del país por su capacidad de reclutamiento y control de rutas del narcotráfico.
Guaviare, el corazón del conflicto
El Guaviare se ha consolidado como un punto estratégico para las operaciones ilegales. Allí, las disidencias han instalado campamentos, laboratorios de cocaína y centros de entrenamiento, convirtiendo la zona en una prioridad para las Fuerzas Militares.

Según el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, la ofensiva busca “recuperar el control estatal en un territorio donde la ilegalidad ha reemplazado por años la institucionalidad”. Sin embargo, organizaciones humanitarias alertan sobre los posibles desplazamientos y afectaciones a comunidades indígenas y campesinas.
Paz y fuerza: el dilema del Gobierno
El ataque contra el frente de Iván Mordisco reabre el debate sobre la viabilidad de la paz total. Expertos advierten que esta medida podría enviar un mensaje de firmeza a los grupos que han aprovechado los espacios de diálogo sin cesar sus acciones armadas.
Aunque el Gobierno sostiene que la ofensiva se dirige únicamente contra estructuras no acogidas al proceso de paz, la operación genera preguntas sobre los límites entre el diálogo y el uso de la fuerza.
Expectativa en el Guaviare
Mientras se esperan los resultados oficiales del bombardeo en Guaviare, la tensión crece entre las comunidades locales por posibles enfrentamientos posteriores o retaliaciones.
El alto mando del Ejército Nacional aseguró que las operaciones continuarán hasta “neutralizar completamente las estructuras que amenazan la seguridad del país”.
La ofensiva contra Iván Mordisco no solo rompe una tregua tácita, sino que también pone a prueba el equilibrio entre la paz y la autoridad del Estado, en un país que aún busca reconciliar la esperanza con la realidad de la guerra.
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