500 policías contra Shottas y Espartanos: el nuevo pulso por Buenaventura
La violencia en Buenaventura volvió a recrudecer tras la ruptura de la tregua entre las bandas criminales Shottas y Espartanos, lo que obligó a la Gobernación del Valle a desplegar un plan de choque con 500 policías adicionales, en articulación con la Armada Nacional y la Fuerza Pública.
La gobernadora Dilian Francisca Toro anunció que la medida busca frenar la ola de homicidios y atentados que tienen en zozobra a la población civil.
“Tenemos problema con Buenaventura, otra vez, al parecer, están en la guerra entre las bandas criminales, pero vamos a hacer una intervención fuerte. Vamos a llevar 500 policías para un plan de choque con la Armada Nacional”, afirmó la mandataria.

Una guerra criminal que no se detiene
Aunque Shottas y Espartanos participan en la Mesa de Diálogo Sociojurídico impulsada por el Gobierno nacional, sus disputas han escalado nuevamente en las últimas semanas, dejando decenas de muertos en Buenaventura.
De acuerdo con la Personería Distrital, en lo corrido de 2025 ya se han registrado 100 homicidios, muchos atribuidos a estas estructuras criminales, pero también a las disidencias del frente Jaime Martínez y a carteles internacionales como el de Sinaloa, que ejercen presión en el puerto.
Impacto en la educación superior en Buenaventura
La crisis de seguridad también golpeó a las universidades con sede en Buenaventura. La Universidad del Valle y la Universidad del Pacífico suspendieron sus clases presenciales nocturnas entre el 22 y el 27 de septiembre, como medida de protección para estudiantes y docentes.
La decisión fue adoptada tras amenazas directas contra la comunidad académica y el asesinato de Alan Valencia, estudiante de Ingeniería de Sistemas de la Universidad del Pacífico, atacado a disparos cuando regresaba a su casa.

La respuesta institucional del Estado
La Gobernación del Valle recalcó que con esta intervención se reafirma la presencia del Estado en el puerto, evitando que los grupos criminales se impongan sobre la población. “Con el plan de choque ellos verán que no nos vamos a quedar callados ni de brazos cruzados”, puntualizó Toro.
La llegada de los 500 policías marca un nuevo pulso entre el Estado y las bandas Shottas y Espartanos, que históricamente han mantenido en zozobra a Buenaventura, un distrito que hoy exige seguridad y garantías de vida digna.
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