Las dos mayores economías del mundo, China y Estados Unidos, alcanzaron este fin de semana en Ginebra un acuerdo clave para reducir de manera recíproca los aranceles que han marcado la tensa guerra comercial que ambas potencias sostienen desde abril.
Según el comunicado conjunto publicado este lunes, las reducciones de gravámenes entrarán en vigor el próximo 14 de mayo y se mantendrán durante 90 días.
En el marco del acuerdo, Pekín reducirá del 125 % al 10 % los aranceles sobre productos estadounidenses, mientras que Washington hará lo propio desde el 145 % al 30 % para los bienes chinos.
Este movimiento busca desactivar temporalmente la espiral proteccionista que amenazaba con sacudir aún más la economía global y los mercados tecnológicos.
IMPORTANTE AVANCE🇨🇳🇺🇸: EE.UU. canceló un total del 91% de sus aranceles adicionales y suspendió la implementación de un “arancel recíproco” del 24% a China, así China canceló y suspendió correspondientemente las contramedidas. pic.twitter.com/Myl1YHQ4p0
— Zhu Jingyang (@zhu_jingyang) May 12, 2025
Primer paso hacia la distensión
La cumbre, celebrada los días 10 y 11 de mayo en la ciudad suiza, representa el primer acercamiento formal tras meses de hostilidades comerciales que elevaron los aranceles a niveles sin precedentes.
Además de la reducción temporal de los aranceles, ambas naciones acordaron establecer un mecanismo permanente de consulta que permita abordar futuras discrepancias sin recurrir de inmediato a medidas punitivas.
Este giro diplomático ha tenido un efecto inmediato en los mercados asiáticos. El índice Hang Seng de Hong Kong repuntó un sólido 2,98 %, firmando así su mejor jornada en más de un año.
En Europa, las bolsas reaccionaron también en verde, con Milán liderando las subidas (1,52 %), seguida por Fráncfort, Madrid, París y Londres.
La tregua comercial ha inyectado optimismo también en los mercados energéticos. El precio del barril de Brent avanzó un 1,47 %, hasta los 64,84 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subió un 1,54 %, cotizando a 61,96 dólares.
En el terreno de las divisas, el euro registró una depreciación del 0,45 %, intercambiándose a 1,118 dólares, una señal de cautela ante las repercusiones a corto plazo del acuerdo entre las dos potencias.
¿Una oportunidad para la industria tecnológica?
Este acuerdo provisional representa una bocanada de aire para la industria tecnológica global, especialmente para fabricantes de semiconductores, componentes electrónicos y dispositivos inteligentes, sectores que han sido especialmente golpeados por el incremento arancelario.
Los analistas señalan que, aunque el acuerdo es temporal, abre la puerta a futuras negociaciones de fondo que podrían redefinir las relaciones comerciales entre China y Estados Unidos, y, por ende, el equilibrio del mercado tecnológico mundial.
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