La incertidumbre rodea al presidente Gustavo Petro tras su reciente ausencia en un evento clave en Bogotá y la revelación de que supuestamente estuvo en Cartagena durante el fin de semana.
El mandatario había cancelado su participación en un encuentro con víctimas de la Unión Patriótica el viernes, alegando problemas de salud.
A través de su cuenta en X, Petro comunicó que sufría de un fuerte cuadro gripal y que, por recomendación médica, debía permanecer en reposo.
“He suspendido mi agenda del día de hoy, los médicos me han recomendado reposo debido a un fuerte cuadro gripal y respiratorio”, expresó. Sin embargo, esta justificación ha generado un torrente de cuestionamientos en redes sociales.
Laura Sarabia, directora del Dapre, respaldó la versión oficial, afirmando que la ausencia del presidente en el evento en el Cauca también se debió a problemas de seguridad.
“El presidente no fue al Cauca por condiciones de seguridad y estará presente en los próximos días”, sostuvo.
La controversia se intensificó cuando el representante del Centro Democrático, Hernán Cadavid, cuestionó públicamente la versión oficial.
La razón un viaje a Cartagena
Cadavid sugirió que la verdadera razón de la ausencia de Petro no fue su salud, sino un viaje a Cartagena.
Esta información fue corroborada por un medio de comunicación, que citó a tres fuentes independientes confirmando la presencia del presidente en la ciudad costera.
La situación ha desatado un debate sobre la transparencia de la administración de Petro y ha dejado a muchos colombianos preguntándose sobre la veracidad de las razones presentadas por el presidente y su equipo.
El hecho plantea interrogantes no solo sobre la salud del mandatario, sino también sobre la seguridad y la comunicación en su administración.
En un país donde la política se entrelaza con la seguridad, estas revelaciones podrían tener repercusiones significativas en la percepción pública del gobierno.
