Santander de Quilichao y otras localidades del norte del Cauca llevan dos días sin servicio de energía eléctrica por algunos cortes, lo que ha generado un grave impacto en la vida cotidiana y en la economía de la región. La situación ha desatado el descontento de los habitantes, quienes denuncian la falta de gestión por parte de la Compañía Energética de Occidente (CEO), responsable del suministro eléctrico.
Las autoridades locales han confirmado que las fallas se están produciendo de manera intermitente en diferentes zonas, pero sin una explicación oficial sobre las causas del corte prolongado. Esta crisis energética afecta a miles de hogares, empresas y centros de salud en la región, lo que ha desbordado la paciencia de la comunidad.
Impacto en la Economía y la Salud
Los cortes continuos han provocado pérdidas significativas en la productividad local: daños a electrodomésticos, pérdida de alimentos y medicamentos, así como la paralización de pequeños negocios que dependen de un servicio eléctrico constante. Además, la crisis está afectando la salud pública, dada la imposibilidad de conservar medicinas que requieren refrigeración. Centros médicos de la región reportan dificultades para atender a pacientes, debido a la falta de energía para mantener equipos médicos esenciales en funcionamiento.
En términos económicos, los comerciantes locales aseguran que los cortes están afectando gravemente sus ventas y operaciones. Restaurantes, tiendas de abarrotes y oficinas de servicios se han visto forzados a cerrar, lo que genera un ciclo de pérdida de ingresos y afecta la estabilidad financiera de muchas familias.
“Pagamos por un servicio que no recibimos. Exigimos soluciones y respuestas claras”, afirman los ciudadanos afectados.
Quienes exigen una intervención inmediata y efectiva por parte de las autoridades competentes, incluyendo la Superintendencia de Servicios Públicos. Los afectados critican la falta de transparencia de la CEO, ya que no ha emitido un pronunciamiento oficial respecto a las causas ni a los tiempos de resolución de la crisis.
Dudas en la comunidad
La incertidumbre ha aumentado entre los habitantes, quienes temen que la situación se prolongue aún más sin que se tomen medidas concretas para restaurar el servicio. Los reclamos incluyen la falta de información clara sobre los planes de mantenimiento y las reparaciones necesarias para evitar futuras interrupciones.
La comunidad continúa a la espera de respuestas, mientras las autoridades y organismos competentes son instados a tomar medidas para garantizar la normalización del servicio eléctrico en la región. La situación ha generado una creciente preocupación entre los ciudadanos y empresarios, que insisten en la necesidad de una intervención urgente por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos, la Alcaldía y otros entes gubernamentales.
La situación se complica aún más debido a las promesas incumplidas de mejoras que la CEO había realizado meses atrás, cuando se llevaron a cabo trabajos de mantenimiento en la infraestructura eléctrica. Sin embargo, las fallas persisten, y la comunidad exige un compromiso real para evitar que esta crisis se repita en el futuro.
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