La presencia de disidencias de las Farc en instituciones educativas del Naya, zona ubicada entre el Cauca y el Valle del Cauca, encendió las alarmas entre comunidades, docentes y autoridades, luego de que se denunciara el ingreso de hombres armados a varios colegios rurales.
De acuerdo con la información conocida, integrantes del frente Jaime Martínez del Estado Mayor Central (EMC), bajo el mando de alias Iván Mordisco, habrían llegado hasta centros educativos portando armas largas, donde entregaron cuadernos y material con mensajes alusivos al grupo armado. Esta situación generó temor entre estudiantes y profesores, quienes advierten por el riesgo que enfrentan los menores.
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Presencia armada en espacios educativos
Los hechos, que quedaron registrados en videos difundidos en redes sociales, muestran a hombres armados interactuando con estudiantes dentro de instituciones educativas, lo que ha sido interpretado por organizaciones como una grave vulneración de derechos.
Docentes de la zona han manifestado su preocupación, señalando que los grupos armados estarían ingresando a los salones de clase, lo que pone en riesgo la integridad de niños, niñas y adolescentes en espacios que deberían ser seguros.
Alerta por posible reclutamiento de menores
La situación ha sido calificada como una alerta por posible reclutamiento forzado. El presidente de la Asociación de Personeros del Valle, William Espinoza, advirtió que este tipo de acciones no pueden considerarse ayudas sociales.
“Bajo la entrega de cuadernos se estaría generando una indebida injerencia sobre la población estudiantil. Estas acciones no son ayuda social, son una grave vulneración de derechos”, indicó.
En la misma línea, el director de INDEPAZ, Leonardo González, rechazó de manera contundente lo ocurrido en esta región del suroccidente del país.
“Lo ocurrido en el Naya es absolutamente inaceptable. Ningún grupo armado puede entrar a una escuela, acercarse a niños, niñas y adolescentes, ni utilizar cuadernos o material escolar para hacer propaganda o ganar una supuesta influencia. Constituye una forma de instrumentalización de menores y una grave violación de sus derechos. Este tipo de prácticas buscan normalizar la presencia armada, generar simpatías y abrir camino al reclutamiento aprovechándose de la vulnerabilidad de las comunidades. Hay que ser claros, no se trata de una ayuda social. Se trata de una estrategia de control y presión sobre la niñez”, señaló.

Región en riesgo por presencia de grupos armados
El caso del Naya no sería un hecho aislado. Según las denuncias, esta situación también incrementa el riesgo en municipios como Jamundí, Buenaventura, Buenos Aires y Santander de Quilichao, donde se ha reportado presencia de estructuras armadas ilegales.
La complejidad del territorio, sumada a la presencia simultánea de diferentes grupos armados, dificulta las acciones de protección y control por parte del Estado, aumentando la vulnerabilidad de las comunidades.
Exigen acciones urgentes del Estado
Frente a estos hechos, líderes sociales y autoridades locales han exigido una respuesta inmediata por parte del Gobierno Nacional, con el fin de garantizar la protección de la niñez y evitar que las instituciones educativas sean utilizadas por actores armados.
Asimismo, reiteraron la necesidad de reforzar la presencia institucional en estas zonas del Pacífico colombiano, donde históricamente las comunidades han enfrentado condiciones de abandono y conflicto
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