Una vieja escritura y una nueva norma mantiene en discusiones a la Compañía Energética de Occidente y a la Alcaldía de Santander de Quilichao.
Una situación que obliga a la mencionada administración a pagar por la energía consumida, cantidad que adeuda desde el año 2011 y que alcanza un monto de poco más de $43.000.000.000.

La alcaldía alega una vieja escritura pública que si bien está vigente contiene una cláusula que permitía al municipio nortecaucano recibir energía gracias a un supuesto pago de utilidades, utilidades que nunca se generaron y que después de la ley 142 del 94 debe ser pagada debido a que, según lo ordena está ley, ningún servicio público es gratuito.

La falta de pago de la Alcaldía de Santander de Quilichao, cuyos últimos mandatarios han sido persistentes en mantener, ha generado que ya la CEO deba proceder conforme a la ley y cobrar lo que la Alcaldía consumió y que no quiere pagar.
Es por eso que ante la falta de pago, la CEO se ha visto obligada a cortar los servicios de alumbrado público y en vista de que estos servicios se han estado conectando de manera fraudulenta, debió retirar las luminarias y mantenerlas en custodia ante la negativa de administración municipal para recibirlas.

Mientras tanto la comunidad padece la irresponsabilidad de la alcaldía, administración que no quiere pagar lo que debe y que pone en riesgo a su comunidad y la somete a la privación del servicio de alumbrado público.
