Epa Colombia reabre debate por privilegios en prisión en Colombia
El caso de Epa Colombia volvió a encender el debate nacional sobre los llamados privilegios en prisión, luego de que el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) anunciara una investigación por presuntos lujos, excesos y comportamientos irregulares durante su reclusión en Bogotá.
Desde el inicio del proceso, el nombre de Epa Colombia ha estado en el centro de la discusión pública, no solo por su condición de figura mediática, sino por las denuncias que ponen en duda la igualdad de condiciones dentro del sistema penitenciario colombiano.
Epa Colombia: investigación por privilegios en prisión
El director del INPEC, Daniel Gutiérrez, confirmó que ya se adelanta una investigación formal para esclarecer los hechos relacionados con Epa Colombia. El proceso busca determinar si hubo incumplimiento del régimen penitenciario, tanto por parte de la interna como de los funcionarios responsables de su custodia.
Entre las irregularidades más graves se encuentra el hallazgo de al menos cinco celulares entre noviembre de 2025 y enero de 2026, lo cual representa una falta grave dentro del sistema penitenciario Colombia. Además, se reportó un episodio en el que la influencer no fue encontrada en su sitio asignado y posteriormente apareció dentro de un vehículo que habría ingresado sin autorización.
Estas situaciones han intensificado el debate sobre los lujos en prisión y la existencia de posibles internos privilegiados en el país.
¿Dónde está recluida actualmente Epa Colombia?
Es importante aclarar que Epa Colombia (Daneidy Barrera Rojas) no se encuentra actualmente en la cárcel El Buen Pastor.
La influencer fue condenada en enero de 2025 a 63 meses de prisión (aproximadamente 5 años y 3 meses) por los daños ocasionados al sistema TransMilenio durante las protestas de 2019. Inicialmente, comenzó su reclusión en la cárcel de mujeres El Buen Pastor en Bogotá a finales de enero de 2025.
Sin embargo, en agosto de 2025 fue trasladada a la Escuela de Carabineros, una guarnición de la Policía en Bogotá, por motivos de seguridad, debido a su alta visibilidad pública y los posibles riesgos que enfrentaba en una cárcel común.
Actualmente (marzo de 2026), permanece en ese lugar, donde precisamente se han registrado las denuncias por presuntos privilegios, uso de celulares prohibidos, peleas y otros incidentes que hoy son materia de investigación.

¿Podría regresar al Buen Pastor?
Como parte de las medidas que podrían derivarse de la investigación, las autoridades no descartan que Epa Colombia sea trasladada nuevamente a una cárcel común como El Buen Pastor.
Esta decisión dependerá de los resultados de los informes y testimonios recopilados por el INPEC. La entidad reiteró que no existen internos de primera o segunda categoría y que todos deben cumplir las mismas normas.
Funcionarios también bajo investigación
El proceso no solo involucra a Epa Colombia, sino también a los uniformados encargados de su vigilancia. Las autoridades investigan posibles fallas por acción u omisión que habrían permitido estas irregularidades.
De comprobarse responsabilidades, los funcionarios podrían enfrentar sanciones disciplinarias, ampliando el alcance del caso más allá de la conducta individual de la reclusa.

Un caso que revive el debate en Colombia
El caso de Epa Colombia vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre los privilegios en prisión en el país. Mientras el INPEC insiste en la igualdad ante la ley, los hechos denunciados generan preocupación sobre la transparencia del sistema.
Este proceso será clave para definir no solo el futuro judicial de la influencer, sino también para evaluar la credibilidad del sistema penitenciario Colombia.
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