En el corregimiento Las Brisas, municipio de El Patía, Cauca, una explosión accidental mató a cuatro integrantes de las disidencias de las Farc. Entre ellos estaban dos líderes clave: Óscar Eduardo Sandoval, alias “El Mocho” o “Andrés Patiño,” y alias “Paisa Marrano”. El hecho ocurrió el domingo 26 de enero, mientras intentaban ejecutar un atentado contra una unidad militar.
Un atentado frustrado por la presencia militar
El Ejército Nacional informó que los insurgentes transportaban un vehículo cargado con explosivos. Pretendían detonar el artefacto contra el Batallón de Instrucción, Entrenamiento y Reentrenamiento No. 29 Camilo Torres Tenorio. Esta unidad militar está ubicada en el corregimiento de El Estrecho, El Patía.
Al encontrarse con un puesto de control militar, los ocupantes del vehículo decidieron desviar la ruta. Este cambio provocó la activación accidental de los explosivos que transportaban. El incidente no sólo frustró el atentado, sino que también eliminó a dos cabecillas y a otros dos guerrilleros.
Alias “El Mocho,” de 36 años, era uno de los principales cabecillas del frente Carlos Patiño. Esta estructura es una de las más activas del Bloque Occidental Jacobo Arenas. El líder insurgente estaba relacionado con múltiples actos de violencia. Entre ellos, asesinatos selectivos, desplazamientos forzados y la instalación de minas antipersonales.
“El Mocho” también controlaba rutas de narcotráfico en municipios como Morales, Cajibío, El Tambo y Balboa. Su experiencia en explosivos y comunicaciones lo llevó a capacitar a otros insurgentes. Además, tenía tres órdenes de captura por delitos como homicidio y reclutamiento de menores.
Comunicado público de homenaje al camarada Andrés Patiño pic.twitter.com/Z2nJYADArk
— Bloque Occidental Comandante Jacobo Arenas (@bloqueoccidente) January 27, 2025
El hecho ocurrió en medio de la operación Perseo, una estrategia militar lanzada en octubre de 2024 por el Gobierno Nacional. Esta operación busca debilitar las estructuras disidentes de las Farc mediante ofensivas constantes y labores de inteligencia.
El impacto de la operación Perseo en el Cauca
La operación intensificó los enfrentamientos entre el Ejército y el frente Carlos Patiño. Según las autoridades, el atentado fallido era una retaliación contra esta estrategia militar. Desde que inició la operación, los disidentes han incrementado ataques contra la fuerza pública en la región.
Después de la explosión, miembros del Bloque Occidental Jacobo Arenas bloquearon vías de acceso al corregimiento Las Brisas. Esto intentó dificultar la llegada de tropas al lugar. A pesar de los bloqueos, el Ejército reforzó la seguridad y continúa las operaciones en la región.
Alias “El Mocho” había causado temor en comunidades del Cauca. Ordenó instalar minas antipersonales que afectaron tanto a campesinos como a miembros de su grupo armado. Además, el Gobierno ofrecía una recompensa de $845 millones por información que llevara a su captura.
La explosión accidental no sólo frustró un ataque de grandes proporciones. También golpeó la estructura del Bloque Occidental Jacobo Arenas y debilitó su capacidad operativa.
Las autoridades realizan patrullajes constantes para garantizar la seguridad en la región. También investigan los detalles del incidente, reflejo de la compleja situación que enfrenta el suroccidente del país.
Te puede interesar:
Violencia en Cauca: carrobomba en El Plateado
