Una fábrica de explosivos en Catatumbo utilizada para la fabricación de artefactos explosivos fue destruido por las Fuerzas Militares en zona rural de Tibú, Norte de Santander. La operación representa un duro golpe a las disidencias de las Farc, que han venido fortaleciendo su accionar en esta región del país.
Así operaba la fábrica de explosivos en Catatumbo
El operativo se desarrolló en el corregimiento de Versalles, donde tropas del Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía ubicaron un complejo compuesto por seis estructuras ocultas entre la vegetación.
De acuerdo con las autoridades, esta fábrica de explosivos en Catatumbo era utilizada para la elaboración de artefactos improvisados que serían empleados en ataques contra la Fuerza Pública. En el lugar fueron hallados 320 detonadores, 120 granadas artesanales adaptadas para drones, 8 minas antipersonal y cerca de 80 kilogramos de explosivos.
Además, se encontraron cilindros, rampas de lanzamiento, mecha lenta y elementos tecnológicos como un dron, controles y hélices, lo que evidencia la sofisticación de estas estructuras ilegales en el Catatumbo.
Drones con explosivos: nueva amenaza en el Catatumbo
Uno de los hallazgos más preocupantes fue la confirmación del uso de drones con explosivos como estrategia de ataque por parte de grupos armados. Las granadas artesanales estaban diseñadas para ser lanzadas desde estos dispositivos, lo que incrementa el riesgo en la región.
Las autoridades advirtieron que este tipo de prácticas, utilizadas por las disidencias de las Farc, representan una evolución en las tácticas de guerra, ya que permiten realizar ataques a distancia y con mayor precisión.
¡Destruida fábrica clandestina de explosivos de las disidencias Farc! El @COL_EJERCITO, en conjunto con @FuerzaAereaCol y @PoliciaColombia, destruyó un complejo ilegal de la Estructura 33 en Tibú, Norte de Santander, dedicado a la fabricación masiva de explosivos.
En la… pic.twitter.com/sTqwYh1Clg
— Mindefensa (@mindefensa) April 10, 2026
Estructura 33 y control territorial en la región
El complejo destruido era operado por la Estructura 33, un grupo armado organizado residual vinculado a las disidencias de las Farc y asociado a alias ‘Calarcá’.
Esta organización mantiene presencia en corredores estratégicos de Tibú, Norte de Santander, una zona históricamente afectada por el narcotráfico y el conflicto armado. Según información oficial, esta fábrica de explosivos en Catatumbo hacía parte de su red logística para sostener acciones violentas.
Operación busca proteger a la población civil
Las Fuerzas Militares señalaron que la destrucción de esta fábrica de explosivos en Catatumbo no solo debilita la capacidad del grupo armado, sino que también previene posibles ataques contra comunidades campesinas.
Asimismo, se indicó que estos artefactos eran utilizados para instalar minas y restringir la movilidad en vías rurales, generando riesgos constantes para la población.
El complejo fue destruido de manera controlada por expertos, evitando daños colaterales. Este resultado se suma a las operaciones que se adelantan en el Catatumbo para frenar el accionar de estructuras ilegales y fortalecer la seguridad en la región.