La frontera invisible Pradera que le costó la vida a un adolescente
Un homicidio dentro de un colegio reaviva el temor por la violencia territorial en el Valle
El municipio de Pradera, en el oriente del Valle del Cauca, está conmocionado por el asesinato de Brayan Stiven Narváez Bermúdez, un adolescente de 16 años que fue atacado a disparos dentro de la sede Bello Horizonte de la Institución Educativa Alfredo Posada Correa. Según las autoridades, el menor habría cruzado presuntamente una frontera invisible Pradera, término utilizado para describir las divisiones impuestas por grupos delincuenciales en algunos barrios.
Un ataque en un espacio que debía ser seguro
El crimen ocurrió en la mañana del 7 de agosto, cuando Brayan Stiven se disponía a ingresar a clases. Un hombre descendió de una motocicleta, se acercó y le disparó en repetidas ocasiones, sin mediar palabra.
La coronel Sandra Liliana Rodríguez, comandante de la Policía Valle, confirmó que “todas las capacidades institucionales están activadas para esclarecer el caso y capturar a los responsables”, al tiempo que hizo un llamado a la sana convivencia entre los jóvenes.
Nos unimos al @Sutev_Valle en el rechazo total frente al asesinato del joven estudiante Brayan Narváez Bermúdez, dentro de la sede Bello Horizonte de la Institución Educativa Alfredo Posada Correa, en Pradera, Valle del Cauca.
La escuelas son territorio de paz, donde no es… pic.twitter.com/2Hvy2xaCr0— fecode (@fecode) August 8, 2025
Este hecho ha encendido las alarmas sobre cómo la frontera invisible Pradera se ha convertido en un riesgo incluso para los entornos escolares.
Rechazo y duelo en la comunidad educativa
El rector de la institución educativa expresó su dolor y repudio:
“Rechazamos enfáticamente cualquier hecho de violencia que atente contra la vida y la tranquilidad de nuestros estudiantes. Pedimos a las autoridades medidas que garanticen la seguridad de todos”.
El sacerdote Leovilson Vanegas, párroco de Pradera, pidió paz para la comunidad y fortaleza para la familia de la víctima.
Organizaciones como el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Valle (SUTEV) también se pronunciaron, recordando que “las escuelas son territorio de paz, donde no es aceptable ningún tipo de violencia”.
La sombra de las fronteras invisibles
La investigación preliminar apunta a que el adolescente pudo haber ingresado a una zona controlada por un grupo delincuencial rival. Estas fronteras invisibles fragmentan barrios y comunas, restringen la movilidad y exponen a jóvenes y niños a riesgos extremos.
Casos como el de Brayan Stiven reavivan el debate sobre la necesidad de intervenciones integrales que combinen seguridad, educación y tejido social, para evitar que la violencia siga arrebatando vidas en lugares que deberían ser santuarios de aprendizaje y paz.
La tragedia en Pradera demuestra que enfrentar la frontera invisible Pradera requiere no solo acción policial, sino también programas que devuelvan la confianza y protejan a los estudiantes.
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