La Fuerza Aérea Colombiana, pieza involuntaria en un montaje militar en el Meta
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) reveló un nuevo patrón dentro del Caso 03 que pone bajo la lupa el uso del poder aéreo de la Fuerza Aérea Colombiana en operaciones que nunca existieron. Según la Sala de Reconocimiento, entre 2002 y 2007 el Ejército Nacional habría instrumentalizado solicitudes de apoyo aéreo para dar apariencia de legalidad a ejecuciones extrajudiciales en diferentes zonas del Meta, un periodo crítico en la consolidación de los llamados falsos positivos.
La JEP dejó claro que las tripulaciones aéreas actuaron sin conocimiento del engaño: respondían a llamados de emergencia que parecían reales, sin tener forma de verificar si existían combates en tierra o si se trataba de montajes operativos.
#Atención | La JEP imputa crímenes de guerra, de lesa humanidad y delitos según el Código Penal colombiano a 30 integrantes del Ejército Nacional, entre ellos tres generales retirados, por ‘falsos positivos’ en Meta. #Caso03
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— Jurisdicción Especial para la Paz (@JEP_Colombia) November 20, 2025
Un patrón oculto: apoyo aéreo para combates ficticios
De acuerdo con los hallazgos, unidades del Ejército Nacional manipulaban las solicitudes de apoyo aéreo reportando supuestos enfrentamientos. Pedían sobrevuelos, fuego de aeronaves Tucano o intervenciones de helicópteros en puntos donde no había presencia de grupos armados. La Fuerza Aérea Colombiana actuaba bajo los protocolos establecidos, creyendo que asistía a tropas en riesgo.
Este apoyo aéreo era luego utilizado para justificar informes operacionales y presentar civiles asesinados como bajas legítimas. La JEP determinó que el montaje funcionó durante años en regiones rurales donde era casi imposible la verificación externa.
El caso emblemático de San Juan de Arama
Uno de los episodios más representativos ocurrió en San Juan de Arama, Meta. Según un testimonio clave, un comandante del Batallón de Infantería No. 21 Pantano de Vargas (BIVAR), identificado como el coronel Capulla, habría ordenado desplegar un pelotón no para enfrentar un combate real, sino para ejecutar a civiles previamente seleccionados.

En medio de la operación, el mayor Lizarazo pidió apoyo aéreo simulando estar bajo fuego enemigo. La Fuerza Aérea Colombiana respondió enviando aeronaves Tucano y helicópteros con fuego de apoyo. La manipulación llegó a tal punto que incluso fue destruida una volqueta del propio batallón, luego reportada como pérdida operativa en combate.
Lo que concluye la JEP y el camino hacia nuevas investigaciones
La JEP indicó que el Ejército Nacional instrumentalizó el poder aéreo de la Fuerza Aérea Colombiana como fachada para operaciones inexistentes que terminaron presentadas como victorias militares. No existen evidencias de que pilotos o comandantes conocieran el montaje; sin embargo, la jurisdicción dejó abierta la posibilidad de futuras investigaciones si surgen pruebas adicionales de colaboración consciente.
El hallazgo profundiza la comprensión del modus operandi que permitió consolidar cientos de falsos positivos en el país y abre un nuevo capítulo en la búsqueda de responsabilidad institucional.

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