La fuga de alias Fede, líder de Los Águilas, expuso la corrupción y la crisis estructural del sistema carcelario ecuatoriano.
La fuga de alias Fede volvió a poner en evidencia la profunda crisis penitenciaria en Ecuador. Federico Gómez Quinde, cabecilla de la organización criminal Los Águilas, fue recapturado en Medellín (Colombia) tras escapar del penal de Guayaquil en junio de 2025. Su huida, facilitada por militares y funcionarios públicos, reveló un entramado de corrupción en cárceles de Ecuador que compromete a las instituciones encargadas de la seguridad.

Según el ministro del Interior, John Reimberg, alias Fede logró abandonar su celda utilizando la identidad y el uniforme de otro recluso. La fuga fue cuidadosamente planeada desde el interior de la Penitenciaría del Litoral, considerada la prisión más peligrosa del país. En el operativo participaron agentes penitenciarios, un empleado administrativo y al menos dos militares que autorizaron un falso traslado médico.
🔴 #ATENCIÓN | El ministro del Interior, Jhon Reimberg, confirmó la detención de 12 personas vinculadas a la fuga de alias “Fede”, quien ya fue recapturado.
Reimberg precisó que entre los aprehendidos se encuentran agentes de seguridad penitenciaria, militares en servicio activo… pic.twitter.com/g1yViCOpIp
— TC Televisión (@tctelevision) October 24, 2025
El Ministerio del Interior confirmó la detención de 12 personas y la apertura de procesos judiciales contra 24 más, incluidos 19 militares. En los allanamientos se incautaron teléfonos, documentos y prendas oficiales.
Tras una investigación conjunta entre Ecuador y Colombia, el prófugo fue capturado el 2 de octubre en Medellín. El seguimiento a una familiar permitió dar con su paradero. La fuga de alias Fede culminó con su deportación a Ecuador, donde permanece recluido en La Roca, la prisión de máxima seguridad en la que también estuvo José Adolfo Macías, alias Fito, jefe de Los Choneros.

El caso se ha convertido en una radiografía del sistema carcelario ecuatoriano, dominado por bandas que operan desde dentro de los penales. Pese a que el presidente Daniel Noboa declaró un “conflicto armado interno” en 2024 para militarizar las cárceles, la violencia no ha disminuido: entre enero y junio de 2025 se registraron 4.619 homicidios, un 47 % más que el año anterior.
Expertos advierten que la fuga de alias Fede refleja la fragilidad institucional del Estado y la necesidad urgente de reformar el sistema penitenciario para frenar el avance del crimen organizado.
Le puede interesar:
