Hospital Universitario del Valle enfrenta sobreocupación crítica por atención a EPS intervenidas
La crisis del sistema de salud en el Valle del Cauca tiene hoy un punto neurálgico: el Hospital Universitario del Valle. La institución enfrenta una grave sobreocupación al convertirse en el único hospital público de tercer nivel del departamento que continúa atendiendo a pacientes afiliados a EPS intervenidas por el Gobierno Nacional, especialmente usuarios de la Nueva EPS.
Esta situación ha generado una presión sin precedentes sobre la red hospitalaria, afectando la oportunidad en la atención y evidenciando una crisis estructural que golpea directamente a los ciudadanos.
El último bastión de atención para afiliados a EPS intervenidas
El Hospital Universitario del Valle se mantiene como el principal soporte del sistema público de salud para miles de pacientes que hoy no encuentran respuesta en otras instituciones. La falta de contratos con EPS intervenidas ha llevado a que clínicas y hospitales reduzcan o suspendan servicios, concentrando la demanda en el HUV.
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, alertó sobre la magnitud del problema y su impacto en todos los niveles del sistema.
“Hasta el alcalde de Zarzal llegó enfermo al Hospital Universitario del Valle buscando atención”, indicó la mandataria, al relatar un caso reciente de remisión por pancreatitis ante la ausencia de alternativas en otros centros asistenciales.
Crisis financiera y congestión asistencial
La sobreocupación del Hospital Universitario del Valle no es un hecho aislado. Según la Gobernación, la deuda acumulada con la red hospitalaria del departamento asciende a 6 billones de pesos, producto del no pago oportuno por parte de las EPS intervenidas.
Esta crisis financiera ha provocado congestión en urgencias, retrasos en procedimientos y dificultades para cumplir los tiempos de atención. “Al final, quienes se perjudican son los ciudadanos”, señaló la gobernadora, insistiendo en la necesidad de que el Gobierno Nacional garantice recursos para sostener la prestación de servicios.

90 % de la población afiliada a EPS intervenidas
Desde la Secretaría de Salud del Valle se explicó que cerca del 90 % de la población está afiliada a EPS intervenidas como Asmet Salud, Coosalud, Emssanar, SOS y la propia Nueva EPS.
La falta de liquidez de estas entidades ha impedido la formalización de contratos con la red pública y privada, limitando el acceso a especialistas, tratamientos continuos y movilidad médica.
El balance financiero refleja cifras alarmantes:
-
Deuda total con hospitales: 6 billones de pesos.
-
Deuda con trabajadores de la salud: superior a 300 mil millones de pesos.
Medidas de contingencia para evitar el colapso
Ante este panorama, la Gobernación del Valle ha destinado 12.800 millones de pesos de recursos propios para cubrir nóminas en hospitales como el Hospital Universitario del Valle, el Tomás Uribe Uribe de Tuluá, el Mario Correa Rengifo y el Isaías Duarte Cancino en Cali.
Adicionalmente, se mantiene el programa de Desconcentración de Servicios, que ha permitido que más de 15.000 ciudadanos reciban atención especializada en sus municipios, reduciendo la presión sobre el HUV. También se ha fortalecido el parque automotor con nuevas ambulancias para mejorar la atención de emergencias.
Las autoridades reiteraron el llamado al Gobierno Nacional para destrabar los pagos y evitar que el Hospital Universitario del Valle, último bastión de la salud pública de alta complejidad en el departamento, colapse bajo el peso de una crisis que sigue sin solución estructural.

Le puede interesar:
